Una familia ecuatoriana llevaba ayer casi una semana internada en un campo de retención para indocumentados, tras ser detenida cuando estaba de vacaciones en Francia, pese a residir en Bélgica, informó la Cimade, ONG de defensa de los derechos humanos.
“Nos han tratado como a criminales”, dijo Suntaxi Díaz, por teléfono, quien fue detenido el 25 de agosto pasado en Cherburgo, con su esposa, también ecuatoriana, y su hija de 2 años, de nacionalidad belga.
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“No teníamos documentos de nuestra hija y no podíamos probar que estábamos en Francia desde hace menos de tres meses (por no tener que someterse al control fronterizo en el espacio Schengen, que es de libre circulación)”, dijo la esposa de Díaz. “Esa noche, las autoridades belgas confirmaron la nacionalidad de la niña y que los documentos de la pareja estaban en regla”, explicó Damien Nantes, del Cimade. No obstante, el prefecto de La Mancha ordenó expulsar a la familia, por lo que fue llevada al campo de retención en Rennes.
“Nos trataron como a asesinos, nos fotografiaron y registraron. Mi marido debió desvestirse y me dijeron que hiciera lo mismo”, contó la mujer. Mañana, la familia dejará el campo de retención y será conducida a la frontera por la policía, pero para llevarse su auto deberán pedir una visa.