Tribunal de Génova les quitó la custodia de sus niñas nacidas en ese país e inscritas en Ecuador.

Un número no determinado de ecuatorianas migrantes han sido separadas de sus hijos por orden del Tribunal de Menores de Génova, confirmaron el cónsul de Ecuador en esa ciudad italiana, León Pablo Avilés Salgado y la asambleísta por Europa, Mercedes Panta (PAIS).

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Estas afirmaciones surgieron tras las denuncias presentadas a este Diario por Marisol Toral Villón, quien pide la custodia de su hija Ilaria Melizzi, de 5 años, y Laura Arellano, quien exige que le devuelvan a su pequeña Chiara Manassero, de 2.

Las niñas nacieron en Italia, pero fueron inscritas en el Consulado de Ecuador, por lo que sus respectivas madres suplican la intervención del Estado.

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“Esta es la última foto que tengo  de ella. Después de ese 14 de diciembre (2007), que me la quitaron, no pude celebrar Navidad, Día de la Madre y tampoco su último cumpleaños, el 13 de marzo pasado...”.

La voz de Marisol Toral Villón, de 40 años, se quiebra y sus ojos se llenan de lágrimas mientras fija la mirada en un cuadro con la foto de su hija, Ilaria Melizzi, de 5 años.

“Es un calendario que nos dieron a los padres como recuerdo del final del año lectivo en la escuela religiosa de Génova (Italia) donde mi niña estudiaba”, explica, al tiempo que acaricia el retrato en casa de su madre, en Los Samanes (norte de Guayaquil), donde permanece  hasta volver a  Italia dentro de una semana.

Marisol explica que un juez del Tribunal de Menores de Génova le quitó la custodia de su hija ítaloecuatoriana y se la concedió al Estado, basado en informes falsos de psicólogas y asistentes sociales que afirmaron que ella representaba un peligro para la niña porque tenía disturbios mentales, dice.

La mujer niega que padezca locura y dice estar dispuesta a someterse a un examen médico. Explica que las funcionarias estatales se ensañaron con ella por ser inmigrante y para favorecer a su esposo, el italiano Policarpo Melizzi, quien tiene la custodia provisional de Ilaria hasta que el Tribunal de Menores emita su veredicto, el próximo 17 de julio.

El caso de Marisol no es el único. Sin especificar un número, el Consulado de Ecuador en Génova confirma que ha recibido varias denuncias de ecuatorianas que han sido separadas de sus hijos por orden de un tribunal italiano. Una de ellas es  Laura Arellano Alvarado, de 27 años, a quien le quitaron a su hija, Chiara Manassero, cuando  tenía 2 meses de edad.

La historia de Marisol empezó en mayo de 1999, cuando llegó a Génova para trabajar cuidando a un anciano. En esa ciudad conoció a Melizzi dos días antes de viajar a Barcelona (España). “Me conquistó con envíos de flores, llamadas de larga distancia y visitas. Volví a Génova y nos casamos en diciembre del 2000. El 13 de marzo del 2003 nació Ilaria”, explica.

Marisol relata que a los pocos días de dar a luz, su esposo comenzó a maltratarla física y psicológicamente, al parecer, por la relación extraconyugal que él mantenía con una policía genovesa. Afirma que la situación se agravó cuando en las agresiones participaron familiares del italiano y resultaron lastimadas su madre y hermana, que viajaron a Génova para ayudarla

Así empezó un proceso legal de separación  de la pareja y la lucha por la custodia de Ilaria.

Marisol acusó a las asistentes sociales de inventarle problemas psicológicos porque era el único motivo para quitarle a su hija, “ya que yo demostré que, pese a mi separación conyugal, podía mantener a Ilaria y cuidarla con ayuda de mi mamá que estaba conmigo en Italia”.

Su temor es que en la audiencia el tribunal ordene que su hija vaya a un hogar sustituto y la ponga en adopción, ya que las psicólogas  diagnosticaron a su esposo daños mentales, dice.

Marisol afirma que solicitó una audiencia al presidente Rafael Correa y a la canciller María Isabel Salvador para exponer su caso, pero acota que no tuvo respuesta.  “Nadie se imagina el dolor que estoy sintiendo por la separación de mi hija... Necesito ayuda para recuperar a mi Ilaria”, suplica, sin poder contener las lágrimas.