Inmóvil, con una puñalada profunda a la altura de la garganta, varios  cortes en la cara, la frente y en las extremidades, fue ingresada el viernes pasado al hospital Universitario Flor María Macas Gusque, de 43 años, después de que –según testigos– se salvó de morir al ser agredida por su conviviente.

Ese día, en una vivienda de la cooperativa Ficoa de Montalvo, en el norte de Guayaquil, Manuel Enrique Meza Gallegos la atacó  frente a su hijo de 3 años, quien al ver que su mamá era agredida salió de la casa llorando. “Los gritos del niño hicieron que la gente entrara a la casa e impidiera que Manuel matara a mi hermana. Ella estaba ensangrentada”, dijo Gloria Macas, e informó que la víctima trabaja como comerciante ambulante.

Según la denuncia que presentó Macas, el hombre intentó matarla porque ella se negó a regresar con él, por los maltratos y porque le quitaba el dinero que  consigue vendiendo.

Luego de que Manuel Meza pensó que había matado a su mujer tomó un puñal y se hizo varios cortes para suicidarse; sin embargo, los moradores del sector lo entregaron a la Policía, que lo llevó al hospital Luis Vernaza, donde permanece asilado en estado crítico.

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Crimen en Nobol
Desde el sábado pasado la Policía busca a Macario Álava Álava, quien primero habría golpeado y luego asesinado con un tiro en la frente a Celina Villafuerte Navarrete, de 27 años.

Luz María Navarrete Torres, madre de la víctima que dejó tres niños en la orfandad, ya ha proporcionado la información del supuesto asesino, quien la habría agredido porque le reclamó que gasta el dinero en bebidas y otras mujeres.

En lo que del año, en el país al menos veinte personas han perdido la vida por presuntos problemas de pareja, entre crímenes y suicidios. En el 2007 la cifra de muertos superó las 15 personas, según la Policía.