Al menos 351 personas murieron a causa de un ciclón que arrasó el sur de Birmania este fin de semana y dejó a más de 100.000 personas sin techo, anunciaron las autoridades este domingo.
La tempestad tropical, que procedía del Golfo de Bengala, azotó en particular la costa suroeste de Birmania el viernes por la tarde, con vientos de más de 200 km/h. Luego se dirigió hacia el este, causando importantes estragos en Rangún, capital del país hasta finales de 2005.
El canal estatal MRTV señaló en su noticiario del domingo que 109 personas murieron en la isla de Haing Gyi, ante la costa suroccidental del país, donde la tempestad golpeó en primer lugar.
Un responsable del ministerio de Información había señalado por su parte 222 muertos en Ayeyawaddy, otros 19 en Yangon, y uno en Nyaungdon.
La más afectada fue la región costera de Irrawaddy donde numerosos edificios fueron destruidos. En la isla de Haing Gyi, el ciclón Nargis se llevó unas 20.000 casas y dejó sin techo a 92.700 habitantes, indicó la televisión estatal.
La electricidad y las telecomunicaciones están interrumpidas desde la noche del viernes al sábado y cinco regiones (Rangún, Ayeyawaddy, Bago y los estados de Mon y Karen) fueron declaradas zonas de catástrofe natural, señaló un responsable del Ministerio de la Información.
"Desplegamos unidades militares para realizar operaciones de socorro" y "el ejército y la policía empezaron a limpiar la ciudad", agregó.
"Siete barcos vacíos se hundieron en el puerto", añadió.
"Escuché que hubo muchos heridos", indicó por su parte un empleado del hospital de Rangún, donde el aeropuerto internacional permanecía cerrado este domingo por segundo día consecutivo.
El viento arrancó techos, árboles y señales de circulación y se llevó por delante los vehículos en las calles de la ciudad, constató una corresponsal.
Las tuberías de agua fueron cortadas, obligando a los habitantes a ir a comprar agua potable en los pocos almacenes abiertos.
Un vendedor ambulante, enfurecido por la lentitud de los socorros, declaró que "muchas personas en las afueras de Rangún necesitaban comida y un techo de manera urgente" y que "varios niños totalmente desnudos se habían refugiado en un monasterio".
Birmania, con 51 millones de habitantes, gobernada por juntas militares desde 1962, es uno de los países más pobres de Asia.
El ciclón ocurrió una semana antes de la organización el próximo sábado de un referendo sobre una nueva Constitución. No se sabía el domingo si esta convocatoria se vería afectada. El responsable del ministerio de la información se negó a comentar los rumores sobre su eventual aplazamiento.
"No podemos decir nada. Todo depende de las autoridades superiores", indicó.
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Estado de emergencia
El Gobierno militar del país asiático ha declarado el estado de emergencia en el sur, incluida su anterior capital, Rangún.
"Según las últimas informaciones que tenemos a nuestra disposición, 19 personas han fallecido en la región de Rangún y 222 en la de Irrawaddy", dijo un responsable del ministerio.
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La tormenta tropical, originada en el Golfo de Bengala, entró en la costa suroeste de Myanmar el viernes por la noche y avanzó hacia el este, hacia Rangún, durante el sábado.
Los fuertes vientos, de 190 a 240 kilómetros por hora, causaron el corte del suministro de electricidad y teléfono en todas las poblaciones del delta del río Irrawaddy, según ha informado la televisión estatal birmana, aunque aún se desconoce el alcance de los daños materiales.
"Zona de guerra", ha sido la descripción de un diplomático de la destrucción provocada por el ciclón en Rangún. "Hay árboles tirados en todas las calles, postes eléctricos caídos. Hospitales devastados. Falta el agua limpia", dijo a Reuters.
Muchos techos han sido arrancados por el vendaval, incluso aquellos que pertenecían a edificios resistentes. "Nunca he visto algo así", dijo un trabajador retirado del Gobierno. "Me recuerda cuando el huracán Katrina azotó a Estados Unidos", agregó.
Naciones Unidas ha presentado una oferta formal de ayuda al Gobierno militar, pero la Junta aún no ha respondido, según un funcionario del organismo internacional.