Su llegada, prevista para mañana, es considerada como un intento de la administración de George W. Bush de “recuperar” a una región que se les va de las manos, expresa el ex canciller Alfonso Barrera Valverde, quien asegura no ser simpatizante de Negroponte, a quien califica de liderar una política internacional “retardataria”.

Además del Ecuador, la mano derecha de Bush recorrerá Perú, Colombia y Panamá, países con los que Estados Unidos ha firmado Tratados de Libre Comercio (TLC) y que están en proceso de aprobación legislativa en Norteamérica.

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“En el Congreso tienen que tener en cuenta el mensaje que enviarían si no se aprueban esos acuerdos”, advirtió John Negroponte, cuando planteó esta gira por América Latina.

“Con este Gobierno es claro que no se firmará ningún TLC”, dijo Mauricio Pozo, ex ministro de Economía de Lucio Gutiérrez,  quien considera su presencia como un “acto de cortesía” y preocupación frente al rumbo económico del país.

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En ese sentido, el analista económico Roberto Aspiazu indica que, debido a que el Ecuador será el único país en la cuenca del Pacífico que se quedará sin firmar un TLC, es indispensable que el Gobierno defina una nueva estrategia comercial con Estados Unidos, para lo cual debe aprovechar la visita de Negroponte.

Negroponte es conocido como el  “gran negociador” que logró la conclusión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1993. A pesar del rechazo que genera su presencia, dijo Barrera Valverde, “hay que negociar”.

John Negroponte no es bienvenido por las organizaciones sociales y derechos humanos, puesto que como embajador de Estados Unidos en Honduras fue responsable de violaciones de derechos humanos, “provocó la organización de los contras” para tumbar al gobierno sandinista, dijo Fernando Gutiérrez, del Comité Permanente de los Derechos Humanos.

Negroponte también fue embajador en Iraq, tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York.  “América del Sur vive un momento de reafirmación de sus propias naciones y de adopción de rumbos propios y es claro que esto preocupa a estos círculos atrasados del gobierno de Washington”, aseguró Gutiérrez.

El representante de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH), Alexis Ponce, dijo que confía en que el presidente Rafael Correa le hará un recibimiento frío y le mostrará que en el país impera otra política internacional.