María Paula nació el pasado lunes en el hospital de la Policía, en esta ciudad, con peso promedio y buen estado de salud, lo que sorprendió a médicos y familiares debido a que la madre de la bebé estuvo en coma durante el embarazo y hoy permanece inmóvil a causa de una grave enfermedad.

Nancy Cajas, de 24 años de edad, ingresó el pasado 8 de octubre a esta casa de salud con once semanas de embarazo tras presentar un cuadro de hiperémesis gravídica (vómito en exceso) y dolor de cabeza.

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El cuadro clínico de la mujer posteriormente se complicó con una trombosis cerebral, por lo que permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El médico Alfredo Proaño, jefe del departamento de Gineco-obstetricia, recordó que Nancy “no tenía ningún tipo de autonomía salvo su frecuencia cardiaca que la mantenía con vida”.

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En estas circunstancias se le practicó una gastrotomía a través de una sonda para alimentarla  y una traqueotomía para que pueda respirar.

Con esta etapa crítica los médicos no creían que la gestación pudiera progresar, pero una “mano divina” las acompañó en este embarazo, sentencia la abuela Blanca Vallejo.

No duda en decir que se trata  de un milagro. Al principio sentía el dolor de ver a su hija postrada en la cama del hospital; al recordarlo se le escapa una que otra lágrima.
Estaba conectada “a tanta máquina”, cuando antes ella gozaba de buena salud. Estudiaba Administración de empresas en la Universidad Central, recordó la abuela.  Nancy es la segunda de tres hermanos junto con Rolando y Alejandro.

Al momento la pequeña María Paula permanece junto con su madre en la habitación 346 del área de Ginecología, en un espacio donde los sueros y sondas se confunden con globos y peluches.

Los familiares de Nancy aseguran que el nacimiento de María Paula es un milagro. En el personal médico hay criterios divididos, destacan el logro profesional pero admiten una ‘mano portentosa’. 

Sin explicación
Cuando nació la bebé, el médico tratante no se lo explicaba pero pesó 2.240 gramos y midió 44 centímetros con buen estado de salud.

Una muestra de este bienestar es que a 24 horas de vida lactó del pecho de su madre. Para acercarla al seno requiere de ayuda de algún familiar.

Aunque la madre no habla y no camina por las secuelas neurológicas, está consciente de lo que ocurre. Cuando el médico le llevó por primera vez a su bebé, Nancy lloró.

El seguimiento diario de la evolución de Nancy permitió que los médicos realicen un esquema de maduración pulmonar precoz para que el embarazo termine en las 37 semanas y tres días.

La familia de Nancy es de escasos recursos económicos. El costo de la hospitalización llega a 32 mil dólares.  Si desea apoyar puede hacer sus donaciones en la cuenta 110061404 de la Mutualista Pichincha a nombre de Víctor Cajas.

TEXTUALES: Lo que se comentó

Alfredo Proaño,
Médico tratante

“El síndrome antifosfolipídico es uno en 45 mil reportados en el mundo. Es un esfuerzo de la ciencia médica y nunca dejaré de reconocer que existe una mano portentosa”.