Los especialistas dicen que no se ha descubierto todavía el origen de la enfermedad varicosa.

Las várices son abultamientos de las venas de las piernas, ocasionados por la mala circulación. La aparición de estas hace que la imagen de la mujer sea antiestética y por lo tanto trate de ocultarlas con medias nailon, pantalones o faldas largas.

Según estudios realizados por la Organización Panamericana de la Salud, una de cada diez mujeres padece del mal, especialmente por efectos del embarazo. Las várices tienden a dilatarse con el paso del tiempo y pueden originar  hinchazón en las piernas y úlceras varicosas, que a menudo están precedidas por pigmentación parda de la piel.

En el Hospital Militar, desde el pasado domingo, un grupo de médicos extranjeros opera estos males, bajo la coordinación de la Fundación El Cielo para los Niños del Ecuador.

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Un promedio de 45 personas (entre hombres y mujeres) son intervenidas diariamente. Las cirugías están a cargo de médicos brasileños, italianos y estadounidenses.

El jueves pasado, Salles Cunha, brasileño con un doctorado en ingeniería biomédica, valoró a más de 30 pacientes, para lo cual utilizó el ultrasonido.
Con este sistema computarizado se detecta el mal.  El color azul en las venas (reflejado en una laptop) indica que la sangre circula correctamente y el color rojo  revela que hay mala circulación.

Las várices, según los especialistas, se forman por un mal funcionamiento circulatorio de las válvulas de las venas de las extremidades inferiores.

Quienes la padecen sufren de constante pesadez en las piernas.

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Según  Salles Cunha, la vena superficial más afectada es la safena, que es la que se dilata. Él atribuye el mal de las várices a la edad, el sobrepeso, a la mala producción de hormonas, a los embarazos y a la falta de ejercicios.

Técnicas utilizadas
Para el italiano Attilio Cavezzi, cirujano vascular, la técnica que más se está utilizando en las que se operan en Guayaquil es la mini invasiva, con anestesia local.

Él explica que una vez que se termina la cirugía ambulatoria, después de 20 minutos el paciente puede seguir con sus actividades.

Otro tratamiento que –según Cavezzi– se practica mucho es el de la espuma esclerosante, a través de inyecciones. Una tercera opción es el láser.

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Estos tratamientos –asegura– son básicos para cubrir las necesidades de las pacientes. “Aquí en Ecuador hay várices grandísimas”, precisa el especialista.

El tratamiento con la espuma esclerosante consiste en convertir fármacos en espuma y aplicarlos en la zona afectada, lo que permite “transformar las venas  en cordones fibrosos que ayudan a disminuir la presión de la sangre que baja del corazón a las piernas”.

Cavezzi explica que la enfermedad varicosa es crónica por lo que después de dos o tres años el mismo paciente requiere de otro tratamiento.

DETALLES

OPERACIONES
Más de 240 operaciones se han realizado en el Hospital Militar en una semana. Mujeres y hombres han acudido a las valoraciones.

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EMBARAZOS
El médico italiano Attilio Cavezzi asegura que en Ecuador hay muchos embarazos y que cada mujer tiene de  tres a cuatro hijos. Atribuye a esta situación la causa más frecuente para las várices.

EL LÁSER
Esta técnica no deja cicatrices ni puntos que suturar. Es la más utilizada  en  várices de gran tamaño.

CUPO
Hoy arriba a Guayaquil otro grupo de médicos para seguir con las cirugías que cuestan $ 200 aproximadamente. Hay un cupo para 200 personas, dijo Zorayda Figueroa, de la Fundación El Cielo para los Niños.