Hungría rendía este sábado un último homenaje a su ciudadano más conocido en todo el mundo, el futbolista Ferenc Puskas, abanderado del "Golden Team" húngaro que dominó el fútbol internacional en la década de los 50, fallecido el 17 de noviembre a los 79 años.
La bandera nacional fue izada a media asta por la mañana en el Parlamento de Budapest, en presencia del presidente Laszlo Solyom y del primer ministro Ferenc Gyurcsany, en el primer acto solemne de este día de luto nacional.
Miles de personas asistieron por la tarde en el Estadio Nacional de Budapest, rebautizado "Estadio Puskas" en 2002, a un solemne oficio religioso en su honor aunque no se alcanzaron las 40.000 personas que se esperaban.
Sí acudieron responsables del fútbol internacional como Joseph Blatter, presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), o Michel Platini, ex goleador francés y candidato a presidir la UEFA (Unión Europea de Fútbol).
El Real Madrid, club en el que militó Puskas, con Raymond Kopa y Paco Gento entre otros, y todos los equipos de primera y segunda división del país enviaron representantes.
"Ferenc dejó huella" en su tiempo "no sólo como jugador sino también como ser humano. Gracias a Hungría, gracias Pancho", dijo Ramón Calderón, actual presidente del Real Madrid, ante el público del Estadio, llamando al legendario jugador por el apelativo que recibía en España.
A última hora de la tarde estaba prevista una procesión por el centro de la ciudad y el féretro del 'Mayor Galopante' iba a ser depositado en la Plaza de los Héroes para recibir el adiós militar de un destacamento honorífico que iba a presentar armas.
Desde allí, el cortejo fúnebre de varios miles de personas iba a descender por la avenida Andrassy, una de las principales arterias de Budapest, antes de darle un último homenaje en la basílica de San Esteban.
El féretro cerrado de Puskas, cubierto con la bandera húngara, estuvo expuesto durante los tres últimos días en ese templo para que sus admiradores pudieran despedirse de él.
Ferenc Puskas, leyenda del fútbol húngaro que pasó los últimos seis años de su vida en un hospital aquejado de Alzheimer, contribuyó en gran medida al éxito del Real Madrid en los años 60.
En 1952, capitaneando el 'Golden Team' ganó la medalla de oro olímpica y terminó en segundo lugar en el Mundial-1954, donde Alemania ganó la final a Hungría.
El equipo se había revelado al mundo en 1953 con una sorprende victoria contra Inglaterra por 6-3 en Wembley, que lo convertía en la primera selección continental que derrotaba a los ingleses en su propio terreno.
En el Real Madrid, de 1958 a 1967, antes de ser su capitán, Puskas llevó al club a ganar tres títulos de Copa de Europa y siete ligas españolas.
El húngaro, zurdo temible, fue uno de los máximos goleadores del mundo, marcando con Hungría 83 goles en 84 partidos internacionales entre 1945 y 1956.