Las carreteras estatales y caminos vecinales del anillo centro sur son los más afectados, según los usuarios.

Las primeras lluvias de esta temporada invernal empeoraron más el ya deteriorado estado de las vías estatales y caminos vecinales en Manabí.

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La carretera que une a los cantones Rocafuerte, Tosagua, Chone, Flavio Alfaro y El Carmen es la que presenta peores condiciones.

Baches,  lodo y hasta la tierra parece reemplazar en algunos tramos al pavimento pese a que esta arteria es reconstruida por el Ministerio de Obras Públicas (MOP).

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Rosaura Vélez Cedeño ha vivido los 45 años que tiene al pie de la vía que conecta Rocafuerte con Tosagua. Dice que casi nunca se veían maquinarias del MOP o del Consejo Provincial dando mantenimiento a la carretera.

“La última vez que lo hicieron fue después del fenómeno El Niño y de allí se olvidaron”, precisa mientras un tráiler transita por esta vía que atraviesa el norte de la provincia hasta llegar a Santo Domingo de los Colorados y Quito.

El anillo vial centro sur es otro de los más afectados por los aguaceros. Las ondulaciones de este circuito de carreteras que une Crucita, Rocafuerte, Manta, Jaramijó, Portoviejo, Montecristi y Jipijapa hasta La Cadena, y de ahí a la provincia del Guayas, hacen que transitar por esta área sea un suplicio para los viajeros.

“Uno nunca va tranquilo porque siempre parece que nuestra cabeza va a tocar el techo del bus”, explica Simetrio Palma, quien cubre la ruta Paján-Portoviejo y viceversa tres veces a la semana para comprar mercadería.

La vía de tierra que une al sitio Sesme con la parroquia rural chonense Eloy Alfaro es uno de los caminos vecinales más deteriorados.  En dos trayectos de esta ruta, la carrocería de los vehículos se estropea porque los neumáticos se hunden en el lodo.

Maquinaria de la Prefectura yacía paralizada a un costado de este camino hasta la tarde del lunes pasado aunque los moradores afirman que al día siguiente solucionaron el problema de forma temporal.

El subsecretario de Obras Públicas, Alfredo López, expresa que al Gobierno sí le interesa solucionar la problemática vial.
“Prueba de ello es que el MOP invertirá más de $ 100 millones  para reconstruir la vía a Quito en el norte de la provincia”, dice.

Hasta el momento la constructora Verdú ya reconstruye con hormigón armado la  Flavio Alfaro-Entrada a Pambilar.  El otro tramo donde ya se hacen labores es el que une Tosagua con Chone.

Corpecuador
La administración del MOP en Portoviejo se encargó además de contratar los estudios de esta vía y de reconstruir dos de sus tramos que van desde Portoviejo hasta Mejía.

Esta obra demoró dos años, nueve meses más de lo previsto porque el estudio preliminar que calculó su costo no incluyó las labores complementarias en la zona urbana, según Diego Vélez, gerente de Corpecuador en Manabí.  El Gobierno le canceló a la contratista Ciudad Rodrigo, a través de Corpecuador $ 8’565.938, dos millones y medio más de lo presupuestado.

La constructora Cociasa se encarga de reconstruir la continuación de esta vía desde Mejía hasta Cruz Verde a un costo de $ 7’456.323. “Del empate con Rocafuerte también nos encargaremos nosotros, pero en el 2007 porque no hay recursos”, justifica Vélez.

Solo Corpecuador contratará obras de rehabilitación vial nuevas  este año por un monto de $ 12 millones.

Para Vélez, el problema radica en que el MOP no ejecuta un plan de mantenimiento vial para que las obras de reconstrucción perduren. A eso se suman las condiciones geográficas de la provincia.

“El territorio manabita es complicado porque su topografía es irregular y el suelo arcilloso. La arcilla es un material que se hincha y se contrae al contacto con el agua y eso provoca que la vía a Guayaquil del lado manabita tenga muchos desniveles”, señala.

El presidente de la Federación Provincial de Transportistas Pesados, Alberto Macías Zavala, dice que el MOP debe fiscalizar que las constructoras utilicen material de buena calidad y los trabajos no se paralicen. “Queremos que esta vez las obras duren y que las constructoras no se beneficien sin que también lo hagan los viajeros”, dice.

La red estatal está formada por 1.029,55 kilómetros de vías, de las cuales 507,15 son  arteriales (llamadas así porque conectan a Manabí con las provincias vecinas). El resto, 522,40 kilómetros se denominan colectoras porque acceden a las rutas arteriales.

El Consejo Provincial de Manabí debería rehabilitar y dar mantenimiento a 2.189,92 kilómetros de la red provincial y 2.602,29 del circuito cantonal, pero en la práctica esto no sucede porque el MOP no transfiere los recursos, dice Carlos Villacrés, director de Gestión Vial de la Prefectura.

Viales

FONDOS
Corpecuador delegación Portoviejo maneja un presupuesto anual de $ 22 millones. De estos, $ 10 millones se utilizarán para cancelar obras contratadas en años anteriores y solo $ 12 millones financiarán trabajos nuevos.

COMPETENCIA VIAL
Es la provincia que más recursos  económicos recibe por parte de Corpecuador. La red estatal que hay en Manabí abarca el 11,92%  de la superficie de vías que están bajo la tutela del Ministerio de Obras Públicas en el país.