El gobernante estadounidense tiene dificultades   en su país y en el manejo de temas externos.

La desclasificación esta semana que termina de nuevos documentos confidenciales del ex presidente estadounidense Richard Nixon sobre la guerra de Vietnam revelan cómo su administración se confrontó con problemas similares a los que en la actualidad hace frente el presidente George W. Bush en Iraq.

Las casi 50.000 páginas de documentos que los Archivos Nacionales  estadounidenses desclasificaron el pasado miércoles, la mayoría del consejo de  Seguridad Nacional y de la oficina de Henry Kissinger, principal asesor de  Seguridad Nacional de Nixon, se suman a las siete millones de páginas de la  administración Nixon que ya son accesibles al público.

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Según el diario estadounidense The New York Times, estos archivos muestran la lucha que emprendió Nixon para hacer frente a la percepción política y pública de la guerra, lo que trae reminiscencias sobre los problemas que enfrenta el presidente Bush.

El  mandatario estadounidense afronta cada vez más  críticas por la invasión a Iraq en marzo de 2003 por la supuesta tenencia de armas químicas que nunca fueron encontradas, guerra que ha dejado más de 2.050 marines muertos.

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Durante el  conflicto, Bush  ha sido  cuestionado por las torturas a soldados iraquíes por el ejército de EE.UU. y por el uso de fósforo blanco en el ataque a Falluja el año pasado.

Abusos en la guerra
El entorno de Nixon parecía muy preocupado por el impacto de las atrocidades cometidas por soldados estadounidenses, especialmente la masacre de  civiles vietnamitas en My Lai en 1968, mientras la guerra se volvía cada vez  más impopular ante la opinión pública norteamericana.

Variedad de documentos
Los documentos desclasificados, fechados desde 1963 a 1973, incluyen  cables, memos, registros de conversaciones, borradores de discursos, mapas y  fotografías. Un paquete se refiere a operaciones militares en Vietnam (norte y  sur), Camboya y Laos, mientras el otro contiene comunicaciones del Departamento  de Estado.

Actualmente la popularidad de Bush cayó al 34%, según un sondeo publicado el pasado jueves por el instituto neoyorquino Harris Interactive.

Al comparar la popularidad de Bush con los de otros presidentes que actuaron en dos mandatos, Bush es, en igual periodo, apenas más popular que Nixon (quien a estas alturas tenía 29% de aceptación). Lindon Johnson, Ronald Reagan y Bill Clinton lograron el 67%, 66% y 58% al final de su quinto año en la Presidencia.

DIFICULTADES

Baja popularidad
Las continuas crisis internas y externas que George W. Bush ha enfrentado en su gestión inciden para que su nivel de aceptación se convierta en uno de los más bajos entre los mandatarios estadounidenses. Al momento es del 34%.

Casos locales
En lo interno, continuos casos como un esfuerzo fallido por reorganizar el sistema de jubilaciones conocido como Seguridad Social, la nominación fracasada de Harriet Miers a la Corte Suprema, elevados precios de los combustibles,  las investigaciones penales de altos líderes republicanos, reveses del presupuesto ante el Congreso, constituyen temas que han reducido el liderazgo de Bush. A ello se une un problema mayúsculo, el hecho de que un asesor de su gobierno haya delatado la identidad de una agente de la CIA, lo que es penado en Estados Unidos.

La CIA, un escollo
Las últimas denuncias contra la gestión del Presidente norteamericano involucran acciones externas de la CIA muy cuestionadas como las cárceles clandestinas de esta entidad en 24 países para ubicar allí a sospechosos de actos de terrorismo, o los casos de torturas en prisiones de Iraq, representan otro revés para el presidente Bush. 

Problema mayor
 Los acontecimientos en Iraq luego del ingreso de tropas estadounidenses, en marzo del 2003, marcaron el inicio de continuas polémicas para el gobierno de EE.UU. La acción, que contó con la aceptación de una mayoría, paulatinamente cambió a una desaprobación con una gama de problemas como la muerte de 2.083 soldados (hasta el viernes) de ese país, hecho que no estaba contemplado en las previsiones de Bush.

Tardía reacción
Los devastadores y millonarios destrozos que ocasionó el huracán Katrina, en agosto pasado, en mucho atribuido a la falta de previsiones y auxilio inmediato en Nueva Orleans, afectaron más al Mandatario norteamericano. Poco después otro ciclón, el Wilma, en Florida, remarcó esa negativa percepción en el Presidente de EE.UU.