El presidente mexicano, Vicente Fox, pidió 1.100 millones de dólares en fondos para desastres naturales.
Tras castigar la península mexicana de Yucatán, donde dejó siete muertos, el huracán Wilma golpeaba ayer al occidente de Cuba, en su ruta a la costa de EE.UU.
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Florida estaba ayer en alerta, pues Wilma aumentó su velocidad y avanza “como un cohete”, según las autoridades, que prevén que el huracán será de categoría 3 al llegar hoy a ese estado.
En el balneario mexicano de Cancún se registran saqueos tras el paso de Wilma, mientras que la tormenta tropical Alpha azotó ayer Haití y República Dominicana con un saldo de tres muertos.
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Luego de tres días de pesadilla por Wilma, más de un millón de habitantes en la península mexicana de Yucatán salieron ayer a las calles para presenciar un panorama desolador, con carreteras cortadas, luz y teléfonos interrumpidos y saqueos en algunos puntos turísticos.
Wilma dejó un saldo provisional de siete muertos y más de 71.000 personas, entre ellos miles de turistas, resguardados en refugios temporales.
La semana pasada el huracán causó 13 muertos en Haití y otro en México.
La situación para los supervivientes tras el paso del huracán era “crítica”, según Nemesio Medina, comandante de Protección Civil del estado de Quintana Roo.
“Es un desastre en Isla Mujeres, Cancún, Cozumel”, describió en entrevista radiofónica el responsable, quien pidió a la gente mantener la calma.
A pesar de que fueron distribuidas previamente miles de raciones, los habitantes y turistas en Cancún pasaron prácticamente 48 horas encerrados en casas y refugios, y la situación era más precaria en comunidades aisladas.
Además Wilma dejó sin electricidad a todo el estado de Quintana Roo.
En Cancún el aeropuerto permanecía cerrado y se imponía un paisaje de postes de electricidad caídos, árboles en las calles y la conocida zona hotelera aún estaba inundada sin posibilidad de acceso.
En Playa del Carmen, 80 km al sur, estaban bloqueados miles de turistas y en isla Cozumel, donde primero golpeó Wilma el pasado viernes, la destrucción fue importante.
Ayer veinte personas se atropellaban en las puertas de los comercios, principalmente en los grandes supermercados, para llevarse televisores, libreros, lavadoras, bicicletas, mientras soplaba un fuerte viento, aunque la lluvia cesó.
Los saqueos empezaron en la madrugada, a medida que Wilma abandonaba la ciudad dejando destrucción.
Al menos dos grandes tiendas de electrodomésticos, una tienda de ropa y numerosos establecimientos de alimentos aparecían con las cortinas de metal dobladas, arrancadas de cuajo por el viento o los asaltantes en la avenida López Mateos, una de las principales de la ciudad. En la tienda de ropa, los asaltantes se llevaron hasta los maniquíes.
TEMPORAL
CONTROL MILITAR
Los saqueos en Cancún solo se detuvieron en los pocos lugares en los que se vio a militares que realizaban labores de vigilancia y limpieza de destrozos. Unos 350 soldados empezaron a patrullar ayer la turística Playa del Carmen.
SIN COMIDA
Tras el paso del Wilma, desesperados residentes y turistas recorrían las inundadas calles de Cancún en búsqueda de comida. En la aislada isla de Cozumel, la pobladora Daniela Ayala dijo que los residentes estaban nerviosos porque quedaba pocos víveres.
VÍCTIMAS
En Cancún una persona murió alcanzada por un árbol que cayó y otras dos fallecieron por la explosión de un tanque de gas. En la isla de Cozumel, un buque de la Armada localizó tres cadáveres flotando en una inundada avenida, y a un cuarto en una plaza.
ACCIDENTE
Un italiano, un holandés y otro extranjero de nacionalidad no precisada, así como un cubano, murieron ayer al volcarse un bus en una evacuación por Wilma. Seis personas resultaron con heridas leves por tornados que derribaron varias casas.
30.000 EVACUADOS
La tormenta tropical Alpha que dejó ayer República Dominicana obligó a la evacuación de 30 mil personas. En Haití la alerta continúa por el temor de inundaciones como las originadas el año pasado por la tormenta Jeanne, que dejó diez mil muertos.
AEROPUERTOS
Las malas condiciones meteorológicas obligó a suspender varios vuelos internacionales con La Habana y a cancelar los nacionales.
Los pistas de los Cayos también están cerradas y en Haití se cerró la terminal de Puerto Príncipe.