Un inesperado y violento temporal de lluvias y vientos de hasta 160 km por hora, entre el martes y este miércoles, provocó innumerables destrozos en la zona sur y este de Uruguay, con un saldo de siete muertos, decenas de heridos y más de 400 evacuados de sus hogares.
Dos personas -Noelia Martínez, de 17 años, y William López, de 16- murieron en Montevideo aplastados por un muro en un barrio obrero, mientras otras tres, cuyas identidades no se revelaron, fallecieron en el departamento de Maldonado (este), dos de ellas electrocutadas y otra aplastada por un árbol.
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Otras dos personas murieron en el departamento de Canelones, contiguo a Montevideo: Juan Carlos Rodríguez, de 53 años, en Progreso (25 km al norte de Montevideo) golpeado por un árbol cuando apuntalaba su vivienda, y una mujer sin identificar, también aplastada por un tronco en El Pinar, 30 km al este de la capital.
Ciudades del sur (Colonia, San José, Montevideo, Canelones, Las Piedras, Rocha, Maldonado) presentaban escenas de caos y destrozos, cientos de árboles caídos (sólo en la capital se contabilizaron 190) obstruyen el tránsito, hay autos aplastados, muros caídos, cables eléctricos sueltos (algunos de alta tensión), chapas voladas, semáforos destrozados y cortes de energía.
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Incluso en Punta del Este, principal balneario del país, 140 km al este de la capital uruguaya, varios balcones volaron de modernos edificios y generaron mayor desorden y peligro en la circulación urbana.
Las autoridades de la enseñanza se vieron obligados a suspender las clases en decenas de escuelas y liceos de la región por los daños sufridos en los edificios.
El jefe de gobierno de Montevideo, Ricardo Ehrlich, que recorrió la ciudad de 1,3 millones de habitantes, convocó al Comité municipal de Emergencias para evaluar las consecuencias del temporal así como las medidas instrumentadas y otras a tomar.
Hasta media mañana del miércoles habían sido evacuadas y realojadas en dependencias municipales 210 personas. También se constató la caída de 190 árboles, 65 ya retirados por cuadrillas municipales.
El temporal sorprendió a la ciudad en la víspera de la llamada "Noche de la Nostalgia", cuando cientos de miles de personas salen a bailar al ritmo de música de otras décadas, y el viento arruinó algunas de las fiestas programadas al volar carpas instaladas en la intemperie para alojar a los nostálgicos.
Los dueños de locales preparados agradecían que el temporal se desató antes de la fiesta, preferían ni imaginar lo que hubiera ocurrido si se hubiera demorado 24 horas, y aguardaban que la inclemencia climática no amedrentare a los uruguayos.
En el departamento de Maldonado una fuente policial aseguró que los evacuados eran más de 200 y que estaban alojados en gimnasios particulares (en la ciudad de San Carlos) y en dependencias militares y municipales de la ciudad de Maldonado, capital departamental.
Hasta la mañana del miércoles, el servicio de emergencias de Montevideo (bomberops y policía) había recibido 13.229 llamadas de auxilio para rescate de personas en diferentes accidentes, como las atrapadas en ascensores por cortes de energía eléctrica o en viviendas inundadas, y otras aplastadas por árboles, muros y chapas llevadas por el viento.
Entre los peores destrozos en la capital, un periodista de la AFP constató cortes de calles, voladuras de techos de chapa en casas humildes de la periferia, automóviles aplastados por árboles caídos, columnas metálicas retorcidas, y otros destrozos que transformaron Montevideo en un caos.
El director de Relaciones Públicas de la Dirección de Bomberos, Jorge Roqueta, afirmó "que en los últimos 40 años no teníamos antecedentes de este tipo" y convocó a los montevideanoa a evitar circular por la calle porque "aún persisten los riesgos".
Para el meteorólogo Diego Vázquez se trató de "un gigantesco remolino de nubes (...), causado por una depresión atmosférica central, que castigó fundamentalmente el tercio sur del territorio uruguayo".
Aseguró que "lo peor ya pasó, pero durante el día continuarán vientos fuertes con rachas sumamente fuertes, para tender a amainar llegando a vientos moderados en la noche".
Según el meteorólogo, la velocidad del viento se habría situado entre 90 km/h y 120 km/h, pero aparatos del Yacht Club del Uruguay, sobre el Río de la Plata, detectaron vientos de hasta 160 km/h y en Punta del Este se constataron réfagas de hasta 190 km/h.