Los asentamientos informales, para unos, o invasiones, para otros, constituyen una forma de desarrollo poblacional de Guayaquil. La historia de la urbe está ligada a esta actividad. Hoy, estos se extienden sin pausa hacia el noroeste, desde la vía Perimetral hasta unos 30 km al interior. Los líderes son considerados salvadores por los beneficiarios y negociantes de la pobreza urbana por sus detractores.