Bucaram imprimió su estilo populista al régimen del 10 de agosto de 1996 a febrero de 1997, cuando fue destituido por el Congreso por incapacidad para gobernar (locura).
Las primeras críticas a Bucaram en materia gubernamental se dieron por la visita al país de Domingo Cavallo, asesor económico neoliberal del presidente argentino Carlos Menem, quien se convirtió también en asesor del presidente ecuatoriano.
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El 30 de agosto de 1996 el ministro de Energía, Alfredo Adum, golpeó a un guardia en el aeropuerto Mariscal Sucre, porque este le impedía ingresar un arma a la nave. Este fue uno de los primeros hechos violentos en los que se involucró al secretario de Estado.
Dos días antes la Corte Suprema de Justicia fue blanco de las críticas, por haber absuelto por falta de pruebas a la hermana del mandatario, Elsa Bucaram, en el juicio de la chatarra municipal. Uno de los tres jueces que dictó la sentencia fue incluido en la terna que Bucaram presentó al Parlamento para elegir al fiscal general.
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El 7 de septiembre el gobierno convoca a inscripciones en el plan de vivienda “Un solo toque”, el que al terminar su gobierno también llamó a invadir. El 25 del mismo mes se conoce que amigos y familiares del presidente van a integrar el servicio exterior y el 27 el ministro de Finanzas, Pablo Concha, anuncia que se eliminará el subsidio al gas.
El 29 estalló una pugna entre el entonces ministro de Energía, Alfredo Adum, y los sindicalistas petroleros, encabezados por Marcelo Román, quien denunció que fue despedido intempestivamente en retaliación por sus críticas al secretario de Estado y a sus pretensiones de construir un nuevo oleoducto sin licitación y con sobreprecio. En octubre Adum pone una contrademanda por injurias.
Para esa fecha Irene Pesantes denuncia a la ministra de Educación, Sandra Correa, de plagiar su tesis de grado doctoral. Para fin de mes el Congreso notifica a Correa de un juicio político en su contra por esa causa.
El 9 de octubre lanza su CD ‘El loco que ama’. Una semana después recibe en Palacio a Lorena Bobbit, ecuatoriana recordada por haber cercenado el pene a su esposo en Estados Unidos. El 22 de octubre estallan las críticas porque utilizó el avión presidencial para llevar a su primogénito, Jacobo Bucaram Pulley, a Miami, para someterlo a un tratamiento contra la obesidad.
En noviembre, Sonia Palacios, una secretaria de Petroecuador, denuncia que Adum le puso una pistola en la sien para que renunciara. Miguel Salem Kronfle, entonces secretario de la Administración Pública, acusó a la vicepresidenta Rosalía Arteaga de impulsar una conspiración y amenaza con disolver el Congreso.
Bucaram cantó y bailó en la teletón organizada por él. El manejo económico de lo recaudado es cuestionado.
El gobierno fija, en enero, en 15 mil sucres el precio del gas, luego lo bajó a 10.000. Anunció también el alza de pasajes en el transporte público, lo que generó violentas protestas en la Universidad Central.
El 29 de enero el embajador de EE.UU., Leslie Alexander, acusa al país de ser un lugar de “penetrante corrupción”, especialmente en las Aduanas y en los procesos de privatización. Varios funcionarios de Aduanas renuncian. El régimen empieza a tambalear.
En febrero el paro nacional va tomando forma. Varios líderes políticos piden el enjuiciamiento del mandatario. Desde el 5 de febrero dos millones doscientas mil personas marchan en el país para pedir la salida de Bucaram. El Congreso lo destituye y las FF.AA. le retiran el respaldo.