El ex jugador argentino falleció el jueves pasado a los 69 años.
Enrique Omar Sívori no pudo regatear a la parca como lo hacía con quienes pretendían quitarle la pelota, y provocó al irse de este mundo la única tristeza que podría estar relacionada con su nombre y su figura.
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“Lo sabía todo. Era único”, afirman en Argentina quienes vieron algunos de los 63 encuentros que jugó con River Plate (donde apareció en 1954) los únicos en su país antes de su temprana partida a Italia, en 1957, cuando solo tenía 21 años.
Todas las crónicas de aquella jornada del 54 dedicaron más párrafos al muchachito debutante que al partido mismo y a las estrellas de un River que en ese tramo de la historia del fútbol argentino era pocos menos que insuperable.
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Campeón en Lima
Pronto fue llamado a la selección albiceleste y en ella dio un salto gigantesco. Jugó la Copa América de 1957, en Lima, junto con otras jóvenes figuras, como Humberto Maschio y Antonio Valentín Angelillo, amparados por los extremos Corbatta y Cruz, y deslumbraron a las multitudes.
Fueron campeones. Regresaron a Buenos Aires y a Sívori lo fichó el Juventus, a Maschio el Bolonia y a Angelillo el Inter. Con los diez millones de pesos que River cobró por el traspaso del Cabezón, los dirigentes pudieron construir la tribuna cabecera del Monumental que hasta ese entonces tenía forma de herradura desde su inauguración en 1938.
Triunfa en Italia
Llegó a Italia, vio y venció. Fue figura estelar de la Juventus en 215 partidos (135 goles), ganó tres veces la Liga y dos la Copa de Italia. Fue Balón de Oro en 1961.
Un año después jugó el Mundial de Chile 1962 con la selección azurra y más tarde cuatro años en el Nápoles, donde se retiró en 1968.
Con una zurda de oro, pelo revuelto y las medias caídas, Sívori fue un delantero fantástico, una especie de Diego Maradona de aquellos tiempos.
A su retiro fue entrenador de varios equipos, entre ellos River Plate, y en 1973 dirigió a la selección argentina que clasificó al Mundial de Alemania 1974, aunque en esa Copa no dirigió y fue reemplazado por Vladislao Cap.
El Juventus lo designó su representante en Sudamérica, desde donde enviaba al club turinés informes de los jugadores que podrían fichar.
En el atardecer del pasado jueves amargo, la noticia de su muerte, a los 69 años, paralizó al mundillo del fútbol en varias partes del mundo.
Como dijo el diario bonaersense La Nación “no habrá pelota que, a partir de ayer (jueves), no extrañe el trato que le daba Enrique Omar Sívori, el crack de las medias caídas”.
REACCIONES
ARTISTA
El presidente de la Federación de Fútbol de Italia, Franco Carraro, dijo que con “Sívori desaparece un artista del fútbol, un gran intérprete, que apasionó a millones de hinchas de nuestro deporte”.
MARADONA
Humberto Maschio, quien jugó con Sívori en las selecciones de Argentina e Italia, señaló que “Tenía una gran habilidad con su zurda, por lo que cuando apareció Diego Maradona, la primera comparación que nos vino a muchos a la mente fue la de Enrique”.
TITULARES
’Adiós Cabezón, Juventus llora a su leyenda’ (La Stampa); ‘Adiós Genio” (La Gazzetta dello Sport); ‘Sívori hizo soñar a los estadios’ (La Repubblica); ‘Adiós Sívori, genio del fútbol’ (Corriere dello Sport Stadio); ‘Ha muerto Sívori, zurdo terrible, torero del regate’ (Il Messaggero), fueron los significativos titulares de la prensa italiana.
RIVERA
“Se va uno de los grandes del fútbol de todos los tiempos. Hasta para los adversarios era un placer verlo jugar”, comentó Gianni Rivera, ex jugador del Milan.