El primer día de transacciones del año nuevo se vio marcado por una aguda caída en los futuros del crudo, influidos este lunes por un clima más benigno en Estados Unidos y las expectativas de un incremento en la producción de Canadá y el Mar del Norte.
 
Los precios aumentaron la semana pasada después de una de ola de nerviosismo en los mercados provocada por ataques de extremistas en Riad, Arabia Saudí, que generaron temores de que el principal exportador de crudo del mundo interrumpiera su suministro.
 
Pero los analistas insinuaron que dichos ataques ya no estaban afectando al mercado, a pesar de los persistentes temores provocados por una llamada telefónica del líder de la red terrorista Al Qaida, Usama ben Laden, exhortando a atacar oleoductos en Medio Oriente.
 
El mercado sufrió un ataque de pánico, pero en general los temores se evaporaron... porque no ocurrió nada, dijo Deborah White, economista especializada en energía en SG Securities en París.
 
Dijo que las interrupciones en la producción de Canadá y el Mar del Norte estaban a punto de concluir, lo que a corto plazo significaría 300.000 barriles adicionales diarios en el mercado.
 
A media tarde en Europa, el crudo dulce ligero se cotizaba en 42,50 dólares el barril en las transacciones electrónicas de la Bolsa Mercantil de Nueva York, un descenso de 95 centavos, después de que cerró el 2004 en 43,53 dólares. La Bolsa Internacional de Petróleo de Londres permaneció cerrada el lunes por un día feriado.

Mientras tanto, el combustible para calefacción disminuyó más de tres centavos y se ubicaba en 1,2220 dólares por galón en la bolsa neoyorquina.
 
A pesar de haber perdido más de 12 dólares por barril desde que a fines de octubre alcanzó récords en alza, el precio del crudo permanece apenas por debajo del 30% más alto en comparación con los niveles de hace un año.