La vigencia de la medida dispuesta por el Servicio de Rentas genera opiniones diversas entre dirigentes.

A medias se cumple en el país la disposición del Servicio de Rentas Internas (SRI) para la emisión, desde el pasado 1 de enero, de notas de venta en la comercialización del gas de uso doméstico.

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La venta de cilindros de gas en Guayaquil se realiza sin la emisión de comprobantes.

En Tungurahua, Cotopaxi, Bolívar y Chimborazo, según Víctor Morejón, dirigente nacional de los distribuidores, sí se entrega este documento. Hay problemas en la zona rural donde ciudadanos  analfabetos ignoran su número de cédula.

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Ayer, a medida que la actividad comercial se restablecía, se confirmaba –en Guayaquil y Quito– la posición de la mayoría de los distribuidores de gas frente a la norma tributaria que, desde el sábado pasado, les obliga a emitir notas de venta por la comercialización del producto, sin importar el monto vendido.

El desacuerdo con la medida es generalizado. Y aunque según el dirigente nacional del sector, Víctor Morejón, los distribuidores autorizados de la Sierra centro del país han acogido la disposición, en Guayaquil y Quito los comerciantes advierten sobre las consecuencias en su nivel de utilidades.

Morejón, presidente de la Asociación Nacional de Distribuidores de Gas, manifestó ayer que el gremio reconoce que el cumplimiento de la norma beneficiará al país (porque permitirá vigilar el contrabando) y a los comerciantes, al mejorar el control en sus negocios.

Indicó, además, que en Tungurahua, Cotopaxi, Bolívar y Chimborazo, los distribuidores registrados sí cumplen con la obligación. Aquellos que se mantienen en contra y desacatan la disposición, dijo, son los distribuidores sin autorización para comercializar el gas.

No obstante, la posición de Morejón no coincide con la de Stalin Poveda, representante de los distribuidores del Guayas, quien solicitó a la Dirección Nacional de Hidrocarburos (DNH) y al Servicio de Rentas Internas (SRI), que la responsabilidad tributaria recaiga sobre las comercializadoras y no sobre el comerciante.

Según Poveda, la autoridad no ha capacitado a todos los distribuidores. “Los controles de la autoridad no se pueden evitar, pero si existe algún tipo de represión, cerraremos nuestros locales como medida de rechazo”, agregó.

En Guayaquil y Quito, los distribuidores que ayer atendieron al público siguieron argumentando que la medida tiene un costo que no pueden asumir. Morejón dijo que el costo del libretín con 100 notas de venta es de $ 1,12 en Riobamba, donde vive de la distribución del producto, precio que no perjudica dijo, al comerciante.

Advirtió que existe un problema en la aplicación de la medida en el sector rural, donde indígenas y campesinos no manejan un número de cédula, requisito para la emisión de la nota de venta.

CLIENTES

COMPRA DE GAS
Luzmila Vásquez, ama de casa, considera que la norma emitida por el SRI provocará un aumento en el precio del cilindro de gas, pues los distribuidores no asumirán el costo de las notas de venta y tendrá que pagarlo el cliente.

Facturación en Tiendas
Nancy Alvarado no está de acuerdo con la emisión de notas de venta para la compra de productos al por menor. Al acercarse a una tienda del suburbio de la ciudad, comentó que estos controles son necesarios en almacenes comerciales y no en tiendas.