En esta fecha se recuerda a dos maestros e historiadores ecuatorianos: Federico González Suárez y Óscar Efrén Reyes. Ambos murieron  el 1 de diciembre, pero de los años 1917 y 1966, respectivamente.

González Suárez nació en Quito el 12 de abril de 1844. Fue arzobispo de Quito, obispo de Ibarra, miembro de la Academia Nacional de Historia, Diputado y Senador.

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Entre sus obras constan Estudio histórico de los cañaris, Estudio biográfico y literario sobre Espejo, Atlas arqueológico, Historia General de la República  y Defensa de mi criterio histórico.

Como orador y patriota tuvo un pensamiento que lo consagró para la posteridad: “El patriotismo es una pasión noble y generosa; el patriotismo es un instinto bueno, puesto por Dios en el corazón humano. Amar a la patria es virtud; hacer algo en contra de ella es un crimen”.

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Notable educador
El escritor Óscar Efrén Reyes fue natural de Baños, Tungurahua (13/ junio/ 1896). Muy joven se dedicó a la enseñanza y al estudio de la historia nacional.  Impartió clases en la Universidad Central y los colegios Mejía y Montúfar, todas estas instituciones de Quito.

Este ecuatoriano actuó como senador y senador funcional por la Educación; ejerció el periodismo en los diarios El Guante, El Sol, El Día, El Telégrafo y EL UNIVERSO. Perteneció a academias y recibió premios por su labor cultural.

Varias obras testimonian su talento: Breve Historia General del Ecuador, Historia y Geografía del Oriente Ecuatoriano, Monografía del Tungurahua, Juan Montalvo, Manuel J. Calle, entre otras.

Una orientadora frase de este maestro dice: “En historia pocas veces ha podido decirse la última palabra. O se amplían o se suceden las fuentes documentales. O tienen que rectificarse las interpretaciones”.