Concluyó ayer el congreso de este grupo con un ‘no’ a las concesiones hidrocarburíferas en su territorio.

Cada dirigente huaorani pronuncia con fuerza su decisión: “Hasta aquí llegaron petroleras, ya no más”.  Es como si la determinación fuera una orden de los espíritus de sus antiguos guerreros que defendieron la selva con sus lanzas, hasta la década del sesenta, frente al avance de la colonización. Por eso, ellos dicen estar dispuestos a tomar de nuevo sus armas para luchar por su territorio e impedir el avance de las estas empresas, si el Gobierno sigue con la entrega de permisos de operación.

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El VIII congreso del pueblo huaorani, que ayer culminó en Toñampari, comunidad ubicada en lo profundo de la selva amazónica, a media hora en avioneta desde Puyo, significó un cambio de actitud de la etnia.

La determinación: Respetar los convenios suscritos hasta el momento y rechazar la apertura de nuevos pozos en las 200 mil hectáreas de su territorio, que involucra parte del Parque Nacional Yasuní, reconocido por la Unesco como Reserva de la Biosfera.

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Los casi 400 huaorani delegados de 38 comunidades, asistentes al congreso de Toñampari, definieron ayer su postura frente a las petroleras luego de evaluar los beneficios que ha dejado la actividad hidrocarburífera.

“Las compañías que están ahora entraron con engaños, pero ya no más. Ahí nos quedamos, no queremos más explotación petrolera. Si ellos (empresas) y el Gobierno no respetan nuestra decisión, defenderemos territorio como nuestros ancestros”, refiere Nanto Huamoni, líder de la comunidad Ñoneno.

En parte del territorio huaorani y en el Parque Yasuní operan las compañías Repsol YPF, Encana, Occidental, Vintage, Petrobras y la estatal Petroproducción. Esa área involucra los bloques hidrocarburíferos 31, 16, 15, 14 y 17.

En el caso de Repsol YPF, empresa hispano-argentina que actúa en el Bloque 16 y produce alrededor de 100 mil barriles de petróleo por día, suscribió un acuerdo de amistad, cooperación y respeto mutuo con el pueblo Huaorani, el 13 de agosto de 1993.

La empresa contrató en el 2001 a Entrix para un plan de relaciones comunitarias para “impulsar el desarrollo sostenido de la infraestructura, educación y salud de la comunidad y en la preservación de su identidad cultural”.

Los dirigentes indican que como parte de ese convenio, la petrolera entrega unos 600 mil dólares anuales, sea en dinero para la Organización de la Nacionalidad Huaorani de la Amazonia Ecuatoriana (Onhae) o para proyectos en determinadas comunidades.

Hace pocos meses, Petrobras suscribió con la dirigencia de la Onhae un convenio por $ 339.000, por cinco años. Las otras empresas llegaron a acuerdos puntuales con las comunidades. Unos 300 integrantes de la etnia trabajan ocasionalmente en las petroleras de su área, en labores de limpieza de vías y rutas de oleoductos, con sueldo promedio de 220 dólares.

Pero dirigentes y comuneros indican que eso es mínimo con relación al daño a la naturaleza y a su cultura. “Dicen que son mejoras, por dar una casa comunal, motor para canoa, una planta de luz y, de vez en cuando, quintales de arroz. A cambio destruyen el bosque y contaminan los ríos”, afirma Huamoni.

Moi Enomenga, dirigente de Quehueri Uno, menciona que las petroleras dividieron  a la etnia para ingresar a su suelo. “Ahora, los regalos llegan solo cuando hay derrames”, manifiesta Moi.

“Hoy decimos no a la funda de arroz o azúcar. Vamos a hacer un alto y si en el futuro se intenta un acuerdo, será previa consulta a toda la nacionalidad”, agrega Juan Enomenga, de Gareno.

HUAOS
ELECCIÓN
El congreso de la nacionalidad huaorani, que está integrada por unos 3.000 indígenas que habitan en 38 comunidades asentadas en las provincias de Napo, Orellana y Pastaza, se inició el pasado sábado y concluyó ayer. Al final de la cita se eligió a Juan Enomenga como presidente de la Onhae (ente que los representa).

INFORME
El presidente saliente de la organización, Camilo Boya, presentó un informe
que no dejó satisfechos a los 400 delegados a la asamblea. Eso sirvió para que los asistentes decidieran afianzar más su trabajo organizativo y exijan que la Onhae labore más de cerca con las comunidades.

CANDIDATO
Camilo Boya participará como candidato a concejal del cantón Arajuno, en las elecciones seccionales del próximo 26 de octubre. Esta es la primera vez que un miembro de la etnia ingresa a la política, como candidato a una dignidad de elección popular.

LLAMADO A UNIÓN
Los asambleístas huaorani afirmaron que la decisión de rechazar la presencia de las empresas petroleras en su territorio se complementa con un llamado a todas las etnias amazónicas para unirse y luchar por ese objetivo. En su caso, los delegados afirmaron que apoyan las gestiones de la comunidad kichwa de Sarayacu (Pastaza), que se opone a la actividad petrolera en su zona.

SERVICIOS
La etnia exige atención del gobierno en los campos de educación, salud comunitaria, servicios básicos. Solicitan que se concreten proyectos productivos alternativos, planes de operaciones turísticas comunitarias.

EDUCACIÓN
Unas 25 de las 38 comunidades cuentan con rústicas escuelas donde la enseñanza la imparten profesores mestizos y unos cuantos huaorani. Solo la comunidad de Toñampari, donde se realizó el congreso, cuenta con un colegio.