Una vez calificado por la Superintendencia de Bancos, Víctor Estrada Avilés se posesionó ayer como nuevo gerente general del Banco del Estado (BEDE).
El funcionario reemplaza a Ricardo Borja Jones, quien el 30 de julio pasado renunció al cargo debido a las críticas que recibió por la entrega de créditos a empleados de la institución y por las transferencias de utilidades en condiciones favorables a la Presidencia de la República.
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La posesión, prevista para las 09h30, tardó 20 minutos en instalarse, debido al atraso del delegado del Ejecutivo y prefecto de Napo, Édison Chávez. Las palabras de compromiso estuvieron a cargo del ministro de Economía y presidente del directorio, Mauricio Yépez.
El nuevo gerente prometió transparencia y eficacia en su gestión y aprobó dos créditos por 14’480.192 dólares para el Municipio de Ibarra y la Empresa de Telecomunicaciones, Alcantarillado y Agua Potable de Cuenca.
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Sin embargo, las reformas a los reglamentos de anticipos (préstamos) a los empleados del Banco y de distribución de utilidades –que dispuso la Superintendencia de Bancos y que fueron el motivo de la salida de Borja Jones– aún no se someten a discusión. La próxima reunión del directorio será el 26 de agosto.
El diputado Ramiro Rivera (DP) presentó un proyecto reformatorio de la Ley de Responsabilidad Fiscal con el fin de prohibir el uso de recursos del Estado en créditos o anticipos a funcionarios o empleados públicos.