El ex subsecretario de Defensa, general de División (r), José Villamil de la Cadena, pidió ayer la renuncia del presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez, por el bien del Ecuador.

Villamil lamentó que Gutiérrez haya politizado a las Fuerzas Armadas “Nuestra obligación de militares es asesorar al Presidente pero no somos el poder tras el poder”, aseguró.

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Pregunta: ¿Por qué considera que el régimen ha politizado a las Fuerzas Armadas?
Respuesta: Por su propia debilidad. Todos los gobiernos cuando se han sentido débiles han apelado a este tipo de reacciones para demostrar fortaleza ante la opinión pública.

P: ¿Cuáles son los signos de esta politización?
R: El presidente busca ese acercamiento con las FF.AA. apelando a los altos mandos. Invitó a una cena a sus compañeros del 21 de enero, el comunicado que salió la semana pasada en defensa del orden instituido; y al interior ofrece, contraviniendo los reglamentos, que casi todos los miembros de un determinado grupo tengan la posibilidad de salir como agregados militares al extranjero. Es poner en política a las FF.AA.

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P: Apeló a ellos para que ayudaran en el sector público.
R: Por un lado se justifica en las Aduanas, en cambio en las otras empresas eso nos ha dado un mayor descrédito, con el capitán Mauricio Galindo y otros que han tenido que salir por los techos.

P: En una situación de manipulación, también hay quien se deja manipular.
R: Evidentemente porque si ahí hubiera gente íntegra y realmente profesional, el comandante del Ejército no pediría a los comandantes de Brigada que firmen un acta de lealtad. Es la primera vez que hemos visto esto.

P: ¿Qué hacer frente a esto, especialmente cuando ya se arrastra una crisis desde el 21 de enero del 2000?
R: Ahí el Ejército resultó partido por la columna vertebral. Es una situación que hasta ahora es difícil y peor si no hay mandos conscientes que asuman esta responsabilidad. El país entero debe reconocer que se equivocó en el proceso eleccionario.

P: La gente votó por Gutiérrez porque no venía de las élites políticas.
R: Como también fui militar sabía que él debía de haberse formado en un ambiente de virtudes militares como la disciplina, la integridad, el apego a la verdad, el dar ejemplo. Si usted ve en cada uno de estos temas, él ha sido el contrapunto y una vergüenza para quienes hemos sido soldados.

P: ¿Considera que el Mandatario no se ha enfrentado a las élites políticas? R: Él dijo que había que dejarlas atrás y ahora está totalmente entregado a los socialcristianos.

P: ¿Cree que aún haya la oportunidad de que el Jefe de Estado rectifique?
R: En diciembre, yo mismo fui con un memorándum para conversar con él, ver las necesidades de rectificación. En parte escuchó pero lo vi como dueño de la verdad, con una actitud de prepotencia.

P: Pero al país no le conviene que se rompa el orden constitucional.
R: Usted tiene razón, pero esperar tres años más de demagogia, para que abuse de los bienes del Estado, para proselitismo político y que siga el descrédito de FF.AA., lo único que permitiría es que la oligarquía otra vez se adueñe del país y él pase a ser una marioneta, es una vergüenza. Por eso pienso que debe renunciar, antes de que lo destituyan.