El torero guayaquileño Guillermo Albán cortó ayer tres orejas en la II corrida de la feria Nuestra Señora de la Merced, que se realiza por la Fiesta de las Flores y de las Frutas (FFF) y que concluye hoy. El español Miguel Avellán cortó oreja en su primer toro y el nacional Carlos Yánez se fue de vacío por culpa de la espada, en una tarde nubosa con llovizna y ligero viento en una plaza casi llena.

Se corrieron toros de la divisa de Santa Rosa y Campo Bravo con el encaste español Baltasar Iván, con peso promedio de 435 kilos. A su primer enemigo, Lince, Albán lo saludó con siete verónicas y remató con una media de hinojos y un quite por chicuelinas que fueron ovacionadas. La faena inició de hinojos en los estribos con seis muletazos por alto y un recorte ovacionado al grito de “¡Ecuador, Ecuador!”.

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Con la muleta ensayó varias series de derechazos, naturales rematados con el forzado de pecho en medio de ovaciones y música. Se adornó con manoletinas y un desplante para dejar estocada recibiendo de efecto fulminante que dobla el toro. Dos orejas.

En el sexto de la tarde, Albán sacó partido a un toro soso a base de insistir con el percal y la muleta. Se perfiló para dejar estocada que acaba con el burel. Una oreja y salida a hombros. El madrileño Miguel Avellán saludó a su enemigo con tres largas cambiadas de hinojos y verónicas a pies juntos jaleadas. Faena que brindó al público iniciando en tablas y luego a los medios por derechazos, naturales, circulares. Música y ovaciones. Yánez, que hacía de primer espada, fue aplaudido en su primer enemigo por el percal. Faena que brindó al público por derechazos y naturales.