“Para Toni, ni un solo tubo”, dijo el Ministro de Energía, según indicó el puentero a este Diario.

La expresión de Toni Ruttimann, conocido como Toni el Suizo, es firme: “Yo no soy más que un visitante en el Ecuador, un huésped. Si la autoridad nacional repetidamente se niega, y además me condiciona políticamente, entonces es hora de seguir mi camino a otro país”.

Esa es la determinación de aquel hombre que llegó a Ecuador en 1987, para ayudar a los afectados por el terremoto de Sucumbíos, y que después se quedó para hacer puentes colgantes con tubos chatarra de los oleoductos, en comunidades alejadas y olvidadas.

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Mediante un correo electrónico, desde Camboya, Toni ratificó ayer que funcionarios del Ministerio de Energía le condicionaron la donación de tubería de Petroecuador a cambio de la colocación de letreros que digan que se trata de una obra del presidente Lucio Gutiérrez. Como no aceptó, el ministro Carlos Arboleda, dijo: “Para Toni, ni un solo tubo”, según contó.

El puentero, como se lo conoce, menciona que el presidente Gutiérrez sumilló favorablemente la solicitud inicial de tubería. Funcionarios de la estatal petrolera, incluido su presidente, Pedro Espín, “querían ayudarnos con buena voluntad, como siempre”.

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Pero en una reunión, en septiembre del 2003, un subsecretario del Ministerio de Energía (que el compañero de Toni en Ecuador, Walter Yánez, afirmó se trata de Fernando Avilés) “me dijo que esta tubería pertenece a Petroecuador, que Petroecuador pertenece al Gobierno y, entonces, los puentes hay que hacerlos en nombre del señor presidente Gutiérrez, con letreros e inauguración”, relató.

El puentero acotó: “Yo me he negado porque no trabajo para un presidente sino para los pobladores, sobre todo porque son ellos quienes hacen su puente, esforzándose, sudando y sufriendo”.

Señaló que pese a este impasse, Petroecuador iba a entregar parte del material, “pero el Ministro de Energía bloqueó cualquier intento”.

Allegados a Gutiérrez y funcionarios de Petroecuador insistieron en las gestiones, pero Arboleda ratificó la negativa.

Entonces, Toni se fue a Camboya y Yánez se quedó para hacer cinco de unos 20 puentes comprometidos. “Después veremos si él continúa en su país, o si cerramos allá”, manifestó Toni.

“Nadie me podrá quitar mi amor por el país en donde me he hecho hombre y en donde nació el sueño de los puentes, un invento ecuatoriano que ahora lo puedo llevar a diferentes países y hacia millones de personas”, aclaró.

Ayer, mediante un comunicado de prensa, el Primer Mandatario reconoció “la importante e invalorable labor social que cumple desde 1987  Toni el Suizo”.

En el documento se indica además que el material de reciclaje que Toni necesite para realizar estas actividades “será entregado sin condicionamiento alguno”.

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“Nadie le ha contado al señor Presidente o al ministro de Energía, Carlos Arboleda, ¿quién es y qué ha hecho Toni el Suizo? Toni es un hombre que ha trabajado en este país al servicio, siempre, de los más necesitados, aquellos de los que ni nosotros mismos nos acordamos y ¿qué ha pedido él a cambio? Nada, escúchenlo bien, nada. No es justo que el  Presidente, por su falta de información, perjudique una labor tan noble que se ha realizado por tantos años”.
Marietta Freire Correa
Guayaquil

“No sé  qué tienen en la cabeza nuestros políticos y prefieren que los materiales se dañen, todo por un capricho. 

¿Cómo es posible que le nieguen ayuda a su propio pueblo?, esta y otras preguntas similares me las hago todos los días, y uno comienza a comparar con el sistema extranjero, que si bien no es perfecto, permite oportunidades. Escribiría mil comparaciones, pero como dijo Simón Bolívar: Será como “arar en el mar”.
Jaime Vaca
Nueva York