Fabricantes de cometas de China y Nueva Zelanda entablaron una agria disputa por ver qué país tiene la cometa más grande del mundo, un récord que los chinos arrebataron este año a los neozelandeses. La batalla comenzó el 25 de abril de este año, cuando en la provincia oriental china de Shandong se izó una cometa de 882,41 metros cuadrados que posteriormente fue incluida en el Libro Guinness de los Récords como la más grande del planeta.
La cometa, fabricada por la empresa china de cigarrillos Qingzhou con fines publicitarios, se mantuvo en el aire 39 minutos y 5 segundos. El acontecimiento fue celebrado en China, país donde hace más de 2.300 años se inventaron estos artefactos volantes, y fue destacado la semana pasada por la propaganda oficial china como uno de los diecinueve récords mundiales concedidos al país en este año.
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Mientras China celebra el otro récord, el fabricante de cometas neozelandés Peter Lynn, poseedor de la anterior marca, montaba en cólera y manifestaba públicamente, en diversas apariciones en la prensa, su enfado con los responsables del Libro Guinness. Lynn, que ostentaba el récord con una cometa llamada Megaray, de 635 metros cuadrados y que voló en Bristol (Reino Unido), acusa al Libro Guinness de cambiar de la noche a la mañana los criterios de homologación de estas proezas, lo que le ha perjudicado.