La Navidad para los ecuatorianos es prácticamente comida y regalos. ¿Tienes el regalo? ¿Compraste el pavo? Son preguntas comunes para nosotros en esta hermosa época navideña. Los precios bajan, las ofertas suben, el marketing es la fuerza que mueve al mundo en esta clase de festividades como la Navidad y el Año Nuevo. Dejemos de ser materialistas y unámonos al espíritu humilde navideño. En mi opinión, lo que más me gusta de esta fiesta tradicional es la unión y el calor familiar que rodea al hogar. Cantamos, reímos, recordamos viejos momentos. Para mí eso es Navidad. No las compras, ni los regalos, ni la comida, ni el desvelarse, ni el compromiso. Sino el simple hecho de estar unidos y contentos en este mes. Tenemos el tiempo suficiente para prepararnos hasta el 25 de diciembre, y no hablando de compras, sino de valores. Nosotros hemos perdido los valores. Somos mentirosos, egoístas, y mucho más. Tenemos que volver a ser honestos, respetuosos, humildes y todo lo que sea bueno para nuestra persona. Digamos no al materialismo y sí a la unión y al amor.
Elías Roldán Pilay
* 13 años, estudiante de la Unidad Educativa Nueva Semilla.

Lo que no dicen de los videojuegos
Es común escuchar comentarios negativos sobre los videojuegos como que son la perdición de la juventud, que son pura vagancia y violencia. En realidad, yo creo que  estos juegos de diversión solo tienen  10% de violencia, el  90% restante  es deportes.
Considero que quienes los practican desarrollan habilidades de reflejos, vista, rapidez en el teclado y mayor coeficiente intelectual. Me parece que sería interesante que los padres de familia no vean a los videojuegos como algo negativo sino como una forma de integración familiar, es decir, compartiendo con los hijos en los momentos libres esta sana distracción  y si  son de violencia, es el momento de aconsejarlos al respecto, para que así comprendan  la realidad de estos juegos. Quienes estén interesados en recibir mayor información sobre este tema, estoy dispuesto a colaborar. Pueden escribirme a las siguientes direcciones electrónicas: compujuegos@hotmail.comedaler2002@hotmail.com. También,  si desean una ayuda adicional, tanto padres como hijos, pueden visitar  mi portal web:  www.compujuegos.com.
Edwin Rodríguez
* 19 años, estudiante de la Universidad San Francisco de Quito.

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Lo que he aprendido en la vida
He aprendido  que la vida es un camino que nunca llegamos a terminar, cuando uno está enfermo  y a punto de morir hace un recuento de lo que fue su existencia y se da cuenta de lo que soñó de pequeño y no lo pudo hacer, quizás porque no tenía el valor de hacerlo o porque la persona no creyó en sí misma, ya que los seres humanos nos dejamos llevar por lo que nos dicen y caemos en la mediocridad de la sociedad. He aprendido en la vida que las personas se aferran a la fe de una imagen. Pero me di cuenta que todos ven la misma imagen y piden por algo. Y es que necesitamos creer en algo porque eso es lo que nos hace tener fe. Puede ser algo absurdo, pero necesitamos soñar y creer. Dios está tan cerca de nosotros, que Él ha puesto nuestra felicidad dentro de nosotros y no lejos como pensamos.  Ordenar nuestra casa para la Navidad, poner el árbol o el nacimiento es intrascendente si es que  no arreglamos primero nuestro corazón, estar en paz con todos para recibir a Dios. He aprendido en la vida que no puedo forzar a una persona a que me ame, solo puedo amar a esa persona hasta mi último respiro.
Gustavo A. Vaca
* 22 años, estudiante de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil.