Gerardo Reyes, periodista del Miami Herald, en una entrevista para Citynoticias (89.3FM), ratificó que el doctor Galo Garcés Lituma -hijo de Galo Garcés Barriga, propietario de Nefrón, centro de diálisis en el que se contagiaron a 21 personas de sida- trabaja en el Jackson Memorial Hospital.
Carlitos Mora, uno de los dos sobrevivientes contagiados, no se explica cómo alguien con los antecedentes del doctor Garcés puede trabajar en un importante hospital de EE.UU.
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Reyes, luego de investigar que Galo Garcés Lituma no era afiliado al Colegio de Médicos Americanos, comprobó que hasta hace poco este médico había sido jefe de médicos residentes del Jackson Memorial Hospital de Miami, y que en la actualidad estaba haciendo una especialización en nefrología. Del doctor Galo Garcés Barriga, el periodista dijo no tener datos que confirmen su actual situación o trabajo.
Acerca de los requisitos que exige este hospital, Reyes dijo que se solicita a los aspirantes que presenten el título profesional, sus calificaciones y dos cartas de recomendación, sin que se haya precisado aún quiénes emitieron estas certificaciones al doctor Garcés Lituma. El periodista dijo que la casa asistencial no solicita a los médicos los antecedentes policiales o la verificación de que no hayan tenido problemas de ética médica.
Carlos Mora, de 17 años y uno de los infectados de VIH, dijo no entender cómo Galo Garcés Lituma, después de haber cometido “un crimen “, puede trabajar en un hospital de la importancia del Jackson Memorial.
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El escándalo de la infección estalló en octubre de 1996, cuando Garcés Lituma era estudiante de Medicina, según afirmaron algunos de los pacientes contagiados de VIH.
Carlitos denunció que Garcés Lituma participaba en las hemodiálisis, ya que era el encargado de colocar el anticoagulante en las máquinas de hemodiálisis y utilizaba jeringuillas que ya habían sido utilizadas en otros pacientes.
“Justicia, porque lo que ellos cometieron fue un crimen”, es lo que pide Carlitos Mora, para los doctores Galo Garcés Barriga, y Galo Garcés Lituma (padre e hijo), por lo que espera que la Corte suprema de justicia, castigue este hecho de mala práctica médica.
De los 21 contagiados de sida en el centro médico Nefrón de propiedad de Galo Garcés Barriga y en el que también trabajaba Galo Garcés Lituma, sobreviven dos de los pacientes, Carlitos Mora y Andrés Benítez.