El bicampeón enfrenta al Deportivo Quito con el ‘Cuqui’ en el ataque.
“Tiemblen, porque volví”, fue la frase que Carlos Alberto Juárez mostró en una camiseta interior, el pasado 20 de julio cuando –en su debut con Emelec– hizo el gol del empate (1-1) ante Barcelona en el clásico del astillero.
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Se le pregunta por esa frase y el nacionalizado sonríe. Sonríe, porque fue un regalo que le hizo la hinchada y “gracias a Dios resultó”. Igualó el marcador y, desde ese día, hizo sentir a hinchas y compañeros mayor seguridad en el ataque, más aún en el juego aéreo. Es lo que se escucha en las gradas y se repite en la cancha.
Carlos Hidalgo, uno de sus amigos del fútbol, dice que cuando llegó el Cuqui en el equipo se sintieron más firmes, porque su experiencia es importante. “Más aún ahora que ya no está Otilino Tenorio”, expresa el volante.
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Juárez agradece las palabras de Hidalgo. También confiesa que extrañaba a la hinchada eléctrica. Y reconoce que se fue a Nacional, de Uruguay, no porque él quiso sino por la polémica que se formó a principio del 2003: la dirigencia quiso rebajarle el 40% del sueldo que percibía el año pasado.
“Es falso que me haya ido a ganar más a Uruguay. Solo me hice respetar, por más que el Emelec me haya dado mucho, yo también le di muchísimo. Y era injusto lo que me querían hacer”, expresa el goleador.
Cuando habla de injusticia se refiere a que Emelec vendió otros jugadores, “pero cuando yo pude haberme ido a ganar más, no me lo permitieron. Si no me dejaron ir, entonces no puedo aceptar que hagan conmigo lo que quieren”, dice.
Una de las mayores frustraciones que ha vivido él es el no haber podido ir al Pachuca mexicano, en el 2001. Antes de eso, en el 2000, jugó en Sporting Cristal, pero al igual que en este año volvió a media temporada, porque –como él dice– “a la dirigencia de Emelec le dio el arrepentimiento de los cinco meses”.
Pese a todas esas circunstancias adversas dice que no está resentido con ningún dirigente, aunque está consciente de que la polémica la hacen ellos. “Los directivos se contradicen”, manifiesta el artillero; lo único que “he hecho es cuidar mis intereses, porque vivo del fútbol y esta es una carrera corta. No puedo dar tantas ventajas. Por eso ahora volví a Emelec por el mismo sueldo del año pasado”, dice.