El ex mandatario Carlos Menem decidió este martes retirar su candidatura de la segunda vuelta electoral de Argentina y allanó el camino para que el oficialista Néstor Kirchner sea declarado nuevo presidente del país.

 

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"Sí, sí, sí", dijo el ex embajador y asesor del ex mandatario Diego Guelar al ser consultado sobre si Menem había decidió retirarse de la segunda vuelta electoral del domingo.

 

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Menem eludió así la humillante derrota prevista por los sondeos de intención de voto y arrojó un manto de dudas sobre la legitimidad de un gobierno de Kirchner en esas condiciones, ya que llegaría al poder con sólo el 22 por ciento de los votos que captó en la primera vuelta.

 

Guelar, ex embajador en Estados Unidos durante parte del gobierno de Menem (1989/1999) y uno de sus más cercanos asesores, dijo telefónicamente a Reuters que la decisión de abandonar la carrera presidencial ya estaba tomada.

 

Aún no estaba claro si el candidato a vicepresidente de Menem, Juan Carlos Romero, también presentará su renuncia. Si no lo hace puede presentarse a la segunda vuelta solo frente a la fórmula de Kirchner, apoyada por el presidente Eduardo Duhalde.

 

Menem, quien hasta la noche del lunes repitía que no se retiraría, comenzó a dar señales confusas por la mañana al suspender una rueda de prensa, cancelar un acto de campaña, cortar la propaganda electoral en un canal de televisión y realizó una imprevista reunión con su equipo más cercano.

 

Según casi todas las encuestas, el ex mandatario iba a ser derrotado el domingo por una diferencia de más de 40 puntos porcentuales, en la que sería su primera derrota en una elección en toda su vida política.

 

La renuncia de Menem, si es seguida por la de Romero, transformaría en presidente electo a Kirchner sin necesidad de una segunda vuelta, según el código electoral argentino.

 

Tres diarios locales daban en sus páginas de Internet por confirmada la noticia, aunque sólo uno aseguraba haber tenido acceso al mensaje de Menem renunciando a participar en la segunda ronda electoral.

 

El temor a que Kirchner sea presidente sin haber podido obtener una victoria en las urnas golpeó al mercado por la tarde. Las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerraron la jornada con una caída del 0,82 por ciento.

 

"Los rumores electorales siguieron presionando las cotizaciones, ya que se aproxima la segunda vuelta y, a pesar de descontarse un triunfo de Kirchner, resta evaluar la institucionalidad con la cual se producirá este suceso", dijo Rafael Ber, de Argentine Reserch.

 

Ana, una ama de casa quien voto por Menem en la primera vuelta, dijo frente al comando de campaña del ex mandatario que "queremos que se quede, pero antes que competir con la mafia de Duhalde, mejor que se baje".

 

La reacción del candidato a vicepresidente de Kirchner, el ex motonauta Daniel Scioli, a la noticia del abandono de Menem no tardó en llegar.

 

"Lo ideal es que la gente siempre tenga la última palabra pero esto viene siendo traducido en las encuestas que vienen siendo contundentes. Esto lejos de debilitar va a fortalecer al pueblo argentino y a nuestra fórmula", dijo en conferencia de prensa.

 

REUNIONES

 

Menem y su equipo se reunieron al mediodía con el presidente del Banco Iteramericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias. Frente al hotel, donde se concentraban los periodistas, varios taxistas pasaron tocando sus bocinas y dando gritos de "ya se bajó" (abandonó) y "traidor".

 

Sin embargo, en algunas de las principales avenidas de Buenos Aires se veía el martes como continueban pegándose propaganda de Menem, sobre los que los opositores colocaban un cartel donde se leía "fuiste", dando por sentado de que perderá la contienda presidencial.

 

En tanto, Kirchner, que también se reunió con Iglesias, dijo al finalizar el encuentro: "Ahora no vayan a pedir que lo convenza yo que se quede. Cada uno sabe las responsabilidades que tiene".

 

"Me parece que el daño institucional para Argentina con este tipo de conductas es duro, es grave", agregó.

 

Minutos más tarde, el propio Duhalde subió la apuesta. "Si Menem se baja (retira la candidatura), sería un error histórico de quien fue presidente por dos períodos en la Argentina".