Un equipo del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) fueron los encargados de destruir ayer las 175 granadas encontradas en los alrededores de la comuna La Concordia (Isla Puná), utilizadas en las prácticas militares conjuntas entre las Fuerzas Armadas ecuatoriana y marinos de Estados Unidos.
En el lugar se encontraron 15 granadas de proyección, una de ellas fue la que causó la explosión del miércoles pasado. “Son granadas de un calibre de 40 milímetros que son extremadamente peligrosas”, explicó el capitán del GIR, Edwin Noguera.
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También aparecieron 160 granadas ‘trazadoras’ que no son explosivas. Denominadas como granadas de humo que sirven para señalar los objetivos militares o el lugar de descenso de los helicópteros.
Noguera agregó que la mayoría de las granadas se encontraron en la vivienda de la familia Sócola, en la que cinco de sus miembros fallecieron y dos resultaron heridos.
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Añadió que el resto de las municiones la encontraron en la orilla de la playa, a poca profundidad, y otras fueron devueltas por algunos habitantes de la comuna que las guardaban por curiosidad. Solicitó a los pobladores que de encontrarse alguna otra granada esta sea entregada a la Policía.
Desde las 07h00 de ayer se registraron seis explosiones a unos 500 metros de la población.
Los miembros del GIR hicieron explotar en grupos de 30, 40 y hasta 50, los artefactos, lo que no fue una buena experiencia para los pobladores de la Concordia, quienes saltaban al oír cada estallido.
El comandante Sánchez, delegado de la Primera Zona Naval, que acudió a esta población informó que estaba previsto que las maniobras militares culminaran ayer, razón por la que no se habían recogido con más anterioridad las granadas.
La Armada Nacional aseguró ayer que las actividades de entrenamiento militar en este sector del país fueron autorizadas por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.