Para los niños, jugar con un trompo de madera es algo mágico, al menos así lo señala Irwin Vinces, quien a sus 8 años es un experto en hacer piruetas con este juguete popular, que aún es una tradición en Portoviejo.
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Jorge Rezabala, el hombre de los trompos de madera
Para los niños, jugar con un trompo de madera es algo mágico, al menos así lo señala Irwin Vinces, quien a sus 8 años es un experto en hacer piruetas con este juguete popular, que aún es una tradición en Portoviejo.
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Durante la competencia participaron alrededor de 30 parejas en distintas categorías, destacando el nivel técnico y la intensidad de los encuentros.
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