El ministro de Economía, Mauricio Pozo, acompañado por el gerente del Banco Central, Mauricio Yépez, firmó, este mediodía en Washington, con el secretario del Fondo Monetario Internacional (FMI), una Carta de Intención que permitirá al Ecuador recibir créditos por 200 millones de dólares. El presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez, asistió al acto como testigo de honor.
En un lapso de 13 meses, varios organismos internacionales, entre esos el FMI, el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento, entregarán cuatro desembolsos por 50 millones, informó el gerente del FMI, Horst Kohler.
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Se prevé que la primera entrega de 50 millones se realizará a mediados del mes de marzo, siempre que el directorio del FMI ratifique oficialmente el acuerdo.
Poco antes Gutiérrez había dicho a la prensa que el FMI se había comportado "de forma muy sensible, muy flexible" con Ecuador, aceptando tres modificaciones consecutivas al programa de ajustes negociado con los técnicos del instituto.
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Sostuvo que el acuerdo con el FMI "aclara el panorama" para el año 2003, pues será la luz verde para que Ecuador reciba nuevos créditos del Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento.
Mientras tanto, en el marco de una visita no oficial del presidente Gutiérrez a Estados Unidos, en la reunión celebrada en la sede del FMI, afirmó este lunes que la deuda externa condena a los más vulnerables a la pobreza y reclamó una "reingeniería" de los compromisos financieros de Ecuador.
"La deuda de Ecuador es mayor que la mitad del Producto Interno Bruto del país", indicó Gutiérrez en una conferencia pronunciada ante el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales y el Diálogo Interamericano, dos grupos de estudio privados.
Deuda condena a vulnerables
Gutiérrez, que llegó a la Presidencia con el respaldo del 54 por ciento de los votantes, sostuvo que "la deuda externa es un problema social que condena a los más vulnerables, los niños, los ancianos, las mujeres, los indios, los campesinos, a vivir en el dolor y la pobreza".
Los organismos multilaterales que durante décadas han dado préstamos y nuevos créditos a los gobiernos "son coresponsables por su falta de control sobre el uso de los recursos pedidos por nuestros malos gobernantes", según el Presidente.
"Ecuador reitera que cumplirá con sus compromisos", aseguró. "Pero tenemos que hallar un compromiso que incluya una auditoría para la determinación del monto exacto de la deuda".
Gutiérrez propuso una "reingeniería" de la deuda externa y de sus pagos, y una investigación de los anteriores negociadores de deuda que han tratado con el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo durante varios años.
El Presidente agradeció a las organizaciones sociales y partidos políticos Ecuador que aunque en el pasado hayan sido adversos a los programas que el FMI impone a cambio de su respaldo financiero, "se han sacrificado en el corto plazo" y dieron a su Gobierno el apoyo para que hoy firme un acuerdo con el Fondo.
"Se han sacrificado creyendo en la palabra de Gutiérrez", afirmó el gobernante ecuatoriano.