Una de las riquezas paisajísticas de la provincia del Chimborazo son sus lagunas. El conjunto es una variedad de diversos tamaños que pueden ser observadas desde lo alto de una montaña para descubrir sus contrastes geográficos y sus tonos, que van del azul al turquesa y al café oscuro o al negro. Destacan Ozogoche, Colay y El Altar.Cerca de Alausí (a 90 kilómetros de Riobamba) está Ozogoche, con sus 60 lagunas. Allí, los primeros días de septiembre miles de aves caen en sus aguas para morir, en un espectáculo inexplicable al que los indígenas del lugar denominan El tributo.Los cerros Soroche y Atillo separan a Ozogoche del complejo de Colay, donde es posible pasear en bote y caminar por sus riberas. Si es amante del alto riesgo, contrate a guías turísticos y láncese a la aventura de descubrir la belleza de las lagunas Amarilla, Manduro o Caldera, Azul, Verde y La Pintada, a 4 mil metros de altura, entre los glaciares de El Altar. Muy cerca está la laguna Negra, formada por una depresión en la cima de la cordillera, a 40 kilómetros de Riobamba. Todas ellas forman parte del Patrimonio de la Humanidad que constituye el Parque Nacional Sangay.La laguna Rocón, ubicada entre los cantones Chambo y La Pampa, es idónea para la recreación de niños y adultos. Mapagüiña (cerca de Achupallas) se caracteriza por el olor de sus flores bromeliáceas y el silencio. La vegetación hace de este, uno de los sitios más románticos y sosegados de la provincia.Quizás la laguna más visitada del Chimborazo es la de Colta, al pie de la carretera Balvanera-Guamote y de la línea del ferrocarril. Uno de sus mayores atractivos son sus aguas apacibles, que se semejan a un gran espejo de 2.500 metros de largo por 1100 metros de ancho, donde se reflejan las montañas cer canas.Pero está afectada por una contaminación que redujo significativamente su diámetro en los últimos 20 años.Un estudio técnico sobre la calidad de sus aguas puso en evidencia un peligroso cuadro de erosión: acumulación de basura, aguas servidas y heces de los animales que se crían en los alrededores.Una inversión de 42 mil dólares permitirá que se hagan estudios para identificar los mecanismos que oxigenen sus aguas y les devuelvan su pureza. También se colocará un sistema de alcantarillado, valorado en un millón de dólares, con lo cual renacen las esperanzas para su recuperación.