Varias de las piezas se destruyeron por la falta de cuidados y la ausencia de entidades especializadas.

En el sector conocido como Rancho Negro de la vía Vinces-Palestina, un grupo de moradores encontró restos humanos, vasijas de barro y otros objetos que al parecer son de alguna cultura indígena, y que en este  momento permanecen a la intemperie, sin ningún cuidado.

Fue Wilson Muñoz, un comerciante de madera, arroz y otros productos, quien en un recorrido por recintos del cantón Vinces observó que grandes vasijas de barro se encontraban debajo de unas viviendas de caña, por lo que al indagar conoció que se trataba de un hallazgo hecho por los moradores hace cuatro meses.

Uno de los habitantes del lugar, Cirilo Vásquez Bajaña, dijo que encontró los restos en  julio pasado, cuando al remover tierra para rescatar una de las vacas que había quedado enterrada en el lodo, su machete tropezó con algo duro en el suelo.

Cuenta que siguió escarbando y se sorprendió al ver una especie de olla de barro, por lo que llamó a uno de sus hijos para que le ayude y efectivamente luego de sacar la pata de la vaca, escarbaron más y sacaron una gran vasija toda quebrada y en su interior un esqueleto.

Solo esqueleto
“Sacamos la vasija y el esqueleto lo dejamos enterrado en el mismo lugar, luego seguimos escarbando y cada vez encontrábamos más restos de vasijas pero quebradas”, comentó Cirilo Vásquez.

Dijo que al día siguiente junto con varios vecinos realizaron nuevas excavaciones en el mismo lugar y hallaron cerca de 80 vasijas, figuras de barro y esqueletos.

Admitió que solo 6 vasijas se encuentran en buen estado, el resto se ha destruido porque los niños las utilizan como juguete. “En algunas vasijas entraron 15 jabas de cerveza y otras los niños las rompieron a pedradas”, dijo Vásquez.