Una joven de 18 años y un menor de 14 aparecieron estrangulados en Colinas de Alborada.
La Policía no tiene pistas claras del misterioso crimen de Rubén Darío Rubio, de 14 años, y de una mujer identificada como Fresia Katiuska, de 18, en el dormitorio de una casa de Colinas de la Alborada, entre la noche del sábado y la madrugada del domingo pasado.
Del domicilio nada se robaron y en el vecindario nadie escuchó gritos. Los moradores solo se percataron de que en el inmueble había varias personas, jóvenes y adultos.
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Elisa Gurumendi, madre del adolescente, ayer se encontraba impresionada de que su hijo haya sido asesinado, porque era la primera vez que le permitía asistir a una fiesta.
Como era en una casa a pocas cuadras de la suya aceptó que el joven saliera a divertirse hasta las 22h00.
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Indicó que luego de trasnochar por la preocupación, a las 07h00 del domingo se enteró del fallecimiento de su hijo en un inmueble de ese sector.
Ambos aparecieron en el cuarto maniatados. Ella tenía los ojos vendados y contaba con rasmillones en la barbilla, escoriaciones en los glúteos y un surco necrótico en el cuello, dijeron los agentes.
En cambio, el menor tenía marcado el cuello por estrangulamiento, según el reporte policial.
El crimen se cometió en la casa de la familia de Geovanny Mejía Escalante, en la manzana 10, solar 8, de esa cooperativa.
Piedad Escalante, madre de Geovanny, dijo a los agentes que este estuvo ausente porque salió de viaje a Cuenca y que daba posada a la mujer hace más de seis meses.
Fresia Katiuska no tenía familia en Guayaquil y en la casa de Mejía hacía labores domésticas.
Johanna Macías, quien conoció a la joven, manifestó que hace un año ella se acercó a su casa para que la ayudara, ya que venía de Esmeraldas, por problemas con su familia.
Con Macías habitó un año y se fue a la casa de Mejía, indicó. “Ella era una chica amistosa, tenía muchos amigos en el barrio, entre ellos a Rubén Darío Rubio”, señaló.
Se conoció con Elizabeth Ávila Macías, de 22 años, y Karina Villegas Macías, de 14, hijas de Johanna Macías.
El cadáver de la joven hasta la tarde de ayer no era retirado por nadie. Los despojos de Rubio fueron inhumados en el cementerio de la Junta de Beneficencia.
Violencia
Rubén Darío Rubio Gurumendi cursaba el primer año del colegio fiscal Ismael Pérez Pazmiño.
El protocolo de la autopsia señala que la joven fue ultrajada antes de ser asesinada.
La mujer contó a Johanna Macías –quien le dio posada por primera vez en su casa– que ella era agredida por sus hermanos en Esmeraldas, y que huía de ellos.
Moradores de Colinas de la Alborada afirmaron que la mujer y Rubio tenían una relación amorosa.
Johanna Macías aseguró que Fresia Katiuska y Rubén Darío Rubio estuvieron en un baile en su casa el sábado 14 de este mes.