El delantero ecuatoriano Agustín Tin Delgado tiene una extraña afición y desde hace años se dedica a coleccionar camisetas del meta mexicano Óscar Conejo Pérez, con quien se la intercambia al término de sus enfrentamientos, algo que también ocurrió ayer.

Delgado y Pérez coincidieron solo una temporada en el Cruz Azul, pero se hicieron muy amigos. Después el goleador pasó al Necaxa y mantuvieron una cordial relación, que ni siquiera se ha empañado por cada uno de los goles que el ariete consigue marcar a su amigo.

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Y es que Agustín Delgado, cada vez que se enfrenta a Pérez marca por lo menos un gol. Otra cosa es que su equipo gane y es que de hecho, los goles del Tin casi llegan consigo la derrota del equipo del ecuatoriano, algo que también ocurrió ayer en Miyagi en el encuentro entre Ecuador y México por el Campeonato Mundial Corea-Japón 2002.

Ninguno de los dos sabe las veces que se han enfrentado. “Igual doce o trece. El me marca goles en cada partido, pero su equipo solo habrá ganado uno o dos partidos. Eso ocurre”, comentó el arquero Óscar Pérez.

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Y Delgado volvió a marcarle ayer un gol a su amigo. Fue en una jugada de Ulises de la Cruz, quien centró desde la derecha y el Tin conectó un magnífico testarazo que tocó Pérez, pero no pudo evitar el gol.

Sin embargo, México dio la vuelta al partido.

Al término del encuentro, Conejo Pérez fue raudo en busca de su amigo. Ambos se abrazaron y comenzó el ritual. Delgado acarició la cabeza rapada del arquero, se despojó de su camiseta y se enfundó la zamarra negra de Pérez.

“Somos grandes amigos y cada vez que jugamos le marco un gol. Le he hecho tantos, que ya me he olvidado el número. Pasó ayer como ha pasado cuando yo estaba en Necaxa y él en el Cruz Azul”, manifestó Delgado.

Pérez escuchaba las palabras de Delgado y sonreía. Dice que él también tiene una colección particular de camisetas de su amigo y que es con el único jugador de campo con el que se la cambia, porque el resto son de arqueros.

REACCIONES

El entrenador Hernán Darío, el Bolillo Gómez, ya se resignó. “Ojalá que el otro juego (frente a Croacia el próximo jueves), que ya es amistoso, salgan sin presión, a hacer lo que saben”, dijo.

El técnico  no se aferra a  probabilidades matemáticas: “El primer partido no se jugó bien porque era contra Italia y por la historia del debut; ahora, con México, porque se tenía la obligación de ganar; no sé, prefiero pensar que el otro juego frente a Croacia es amistoso para poder ganar”, dijo el entrenador.

 Javier Aguirre considera que México trabajó muy bien durante el partido. El técnico dijo que el plantel mereció la victoria por más goles de diferencia.