El mascarón es utilizado por el Banco Central del Ecuador como su insignia y se halla en su museo.

Los sigseños iniciaron una campaña para defender la tesis sobre el origen del Sol de Oro. Ellos insisten en que el hallazgo de este mascarón fue en la localidad de Chunucari, entre los cantones Sígsig y Chordeleg. Pero el Banco Central del Ecuador (BCE) sostiene que su procedencia es la Tolita, en Esmeraldas.

El Chunucari, como también se lo conoce, es el emblema del BCE y es una de las reliquias más importantes de su patrimonio arqueológico que se conserva en el museo de Quito.

La actual administración municipal del cantón Sígsig es una de las más empeñadas en defender su origen. El punto de partida fue un proyecto para rescatar los sitios arqueológicos de la zona como el santuario de Shabalula o la fortaleza Chobshi.

El arqueólogo Jaime Idrovo dice que hay diversas versiones sobre el sitio y el año en que fue encontrado el Sol de Oro. “La correcta es la de Chunucari, de acuerdo a los relatos de los ancianos de la zona. Ellos, incluso dan referencias de las condiciones en que se encontró la pieza”, agregó.

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Guillermo Segarra Íñiguez, miembro de la Academia de Historia del Ecuador, relató que dos familias del lugar le contaron que desde una huaca se la extrajo junto a otras piezas que fueron fundidas y que además, un huaquero se quedó con una pieza que la envolvió en una especie de ovillo.
Segarra reforzó que la envoltura de oro de 21 kilates y de 284.4 gramos fue adquirida por el suizo Max Konanz.

Miguel Domínguez, en un artículo de la revista Alcalay de abril del 2002, señaló que los primeros indicios se registraron durante la visita, en 1939, del arqueólogo mexicano Luis Armando Pasquel al museo del suizo Max Konanz, en Burgay, Biblián.

Según la publicación, Konanz adquirió por 1.500 sucres, que pagó al campesino Antonio Urdiales, el mascarón de oro.
Konanz en 1960 la vendió al museo arqueológico del BCE.

El arqueólogo Idrovo afirma que por esa misma época, el cuencano Hernán Crespo Toral fue el primero en expresar que se trataba de una pieza Tolita y desde entonces se aceptó esa teoría. “Su argumento fue la proximidad de rasgos con esa cultura”.

Los rasgos

El Sol de Oro fue repujado en una lámina única de oro. Lo caracterizan un rostro antropomorfo rodeado por 44 hilos zigzagueantes que representan a los rayos solares y que terminan en forma de una culebra. Si se le invierte se observa una especie de águila o ave de rapiña.

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Los especialistas calculan que se trata de una pieza tallada por la cultura Cashaloma, en el siglo VIII después de Cristo, dentro del período Tiahuanaco.

Se trata de una representación del Dios Sol, aunque la etnohistoria todavía no logra una interpretación definitiva de su simbolismo dentro de la cultura cañari.

El Chunucari fue adquirido por el Banco Central del Ecuador en 1960. Hoy es parte del Museo Arqueológico de la institución. Está registrado bajo el número 3962.2.

Hay dos piezas más con características similares al Chunucari. Una reposa en el museo de la Casa de la Cultura, del Guayas, y la otra pertenece a los herederos del arqueólogo e historiador guayaquileño, Emilio Estrada.