Científicos norteamericanos han preparado un  dispositivo que permite estimular directamente el cerebro de una rata a  distancia, lo que transforma al roedor en un verdadero "artefacto" teledirigido  que en el futuro podría servir para detectar minas o para ayudar a los  socorristas en caso de catástrofe. 
 
Un equipo de científicos de la Universidad del estado de Nueva York  dirigido por Sanjiv Talwar. cuyos trabajos son publicados el jueves por la  revista científica británica Nature, empezó a estudiar y a modelizar el  comportamiento de las ratas cuando su cerebro es estimulado por señales  externas. 
 
Los animales pueden reaccionar ante ciertas señales sonoras si  están  asociadas a una recompensa, que podría ser el recibir comida, por ejemplo. 
 
A partir de esos modelos de comportamiento, los científicos instalaron en  determinadas regiones del cerebro un dispositivo de microestímulos eléctricos.  Según la región del cerebro en la que están colocados los electrodos, un  estímulo eléctrico puede actuar como un signo o como una recompensa, indican  los científicos. 
 
Después de equipar a cada animal con una suerte de "mochila" que contiene  un microprocesador y los electrodos necesarios, los científicos empezaron a  entrenar a los roedores utilizando un mando a distancia que acciona los  estímulos eléctricos. Primeramente con animales que se desplazaban en un  espacio de dimensiones limitadas y luego en un ambiente abierto. 
 
Los ratones, que pueden ser teledirigidos desde una distancia de hasta 500  metros, pudieron trabajar durante sesiones de hasta una hora de duración, dando  vueltas, saltando o trepándose en función de los impulsos que les son enviados  a distancia por el operador del sistema. 
 
Además del interés que representa en el dominio de la neurofisiología,  estas investigaciones podrían tener un día aplicaciones prácticas, por ejemplo  la utilización de ratas teledirigidas para detectar minas o en las operaciones  de socorro en las ruinas de edificios derrumbados.