La Conferencia Episcopal Ecuatoriana aceptó la propuesta de Marcel Rivas de Gamavisión.
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) fracasó en su intento de evangelizar por televisión.
Ayer el jerarca de la Iglesia Católica, monseñor Mario Ruiz Navas, confirmó que se aceptó una de las siete ofertas de compra de SíTV: “El canal de vida”, pasará a manos del empresario quiteño Marcel Rivas, presidente de Gamavisión.
Publicidad
Las otras ofertas fueron de diferentes medios de comunicación y empresarios: Fidel Egas, de Teleamazonas; Xavier Alvarado, de Ecuavisa; el grupo Eljuri, de Telerama; Mario Canessa, de Caravana; y Xavier Benedetti, actual director del ‘Telediario’ de SíTV.
Ayer fuentes cercanas a la negociación no querían emitir comentarios. Uno de los miembros del directorio de SíTV dijo a este Diario que la oferta de Rivas se acercó más al monto que pagó la Iglesia por el canal hace un año; es decir, 6,5 millones de dólares. “La Iglesia no perderá dinero”, expresó.
Publicidad
Los detalles de la negociación se difundirán dentro de pocos días, a través de un comunicado de prensa, según monseñor Ruiz Navas.
Este Diario conoció que Rivas mantuvo contactos telefónicos con el clero, desde Nueva York , donde pasará la Semana Santa. El 20 de marzo pasado la Iglesia abrió los sobres de las ofertas y aceptó negociar su propuesta.
Una de las condiciones de la venta es que el comprador garantice la estabilidad de los empleados; Rivas se comprometió a respetar los contratos, estimó Ruiz.
La CEE compró, en mayo pasado, el total del paquete accionario del canal a los empresarios de la comunicación Mario Canessa y Antonio Guerrero, con quienes integraba la empresa Relad S.A. Como presidente designó a Pedro Aguayo Cubillo; también dijo conformó la Fundación Juan Pablo II para administrar el canal, pero eso no funcionó.
De los 6,5 millones de dólares que pagó Relad S.A. por los activos del canal, cuatro millones los entregó a la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) como parte del pago de la deuda que por 16 millones mantenía el ex banquero Fernando Aspiazu. El resto lo gastó en salarios y deudas atrasadas.
Actualmente, la AGD realiza una auditoría del negocio entre la Conferencia Episcopal y los antiguos accionistas.
El fracaso de la Iglesia en la administración del canal genera acusaciones cruzadas entre miembros del directorio y empleados del canal, quienes prefirieron no identificarse por temor a ser despedidos.
Uno de ellos dijo que la Iglesia cometió el error de no colocar a un empresario para administrar el canal.
Los empleados de SíTV criticaron el nivel de sueldos que se fijó para la contratación de nuevo personal. El costo operativo del noticiero es de 90.000 dólares mensuales, “lo que es mucha plata”.
Afectó, además, la escasa venta de publicidad. Según datos de la firma Mediacom, durante los cuatro meses de funcionamiento bajo la administración de la Iglesia, SíTV ganó 450 mil dólares. En 1998 pautó 4,5 millones de dólares.
Las fechas
1999, agosto: SíTv es enjuiciada por el vencimiento de dos pagarés de 6 millones de dólares adeudados al Banco del Progreso.
2000 , mayo: Filanfondos es el nuevo administrador. En junio Leticia Pino entrega el 100% de las acciones del canal a un grupo de inversionistas.
2000, noviembre: Los trabajadores del canal inician una huelga indefinida.
2000, diciembre: Vicente Arroba Ditto, firma un convenio que le otorga la administración temporal del canal durante noventa días.
2001, mayo: mientras se prepara la reapertura se constituye Relad S.A., que compró los activos del canal a los ex accionistas. Los tres miembros son Mario Canessa, Antonio Guerrero y Pedro Aguayo, este último en representación de la Curia.
2001, octubre 29: SíTV se presentó manejado por la Conferencia Episcopal.