Lo primero que hizo después de descender de la escalinata, a las 14h51, fue dar un fuerte abrazo a su anfitrión Alejandro Toledo.

El presidente estadounidense, George W. Bush, llegó ayer a Lima para reunirse con mandatarios de Perú, Colombia, Bolivia y el vicepresidente de Ecuador, en una cita en que la consolidación democrática del país anfitrión y el narcotráfico en la región andina estarán en el orden del día.

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Una de las primeras conclusiones de la cita bilateral de ayer fue que Perú y Estados Unidos acordaron llevar adelante una guerra sin cuartel contra el terrorismo y el narcotráfico. “El presidente Toledo y yo compartimos el objetivo común en la lucha contra el terrorismo, desde el 11 de setiembre Perú ha tomado el liderazgo de llevar acciones contra la amenaza común del terrorismo”, dijo Bush en rueda de prensa.

El Air Force One, con Bush a bordo, aterrizó a las 14H40 locales (19H40 GMT) procedente de Monterrey, donde el mandatario participó en la Conferencia sobre Financiamiento del Desarrollo de las Naciones Unidas.

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El presidente estadounidense y su esposa Laura Bush fueron recibidos por el presidente peruano Alejandro Toledo y su esposa Eliane Karp en una base militar anexa al aeropuerto internacional Jorge Chávez de la capital peruana. Ambos vestían trajes oscuros y corbatas celestes.

La visita de Bush ha motivado un vasto operativo de seguridad en que participan 22.000 policías y soldados peruanos y 500 oficiales de seguridad norteamericanos, que custodian una ciudad semiparalizada por el acontecimiento.