Hace 100 años el italiano Elia Liut cruzó la cordillera y llegó a Cuenca desde Guayaquil a bordo de la aeronave bautizada como El Telégrafo I. Fue toda una hazaña, pues si bien había mapas cartográficos, estos nunca se habían comprobado desde el aire.

Con ese vuelo, que se dio para celebrar el centenario de la independencia de Cuenca, se inició la aviación nacional.

Hoy Bryan Miranda, un piloto comercial cuencano, recorrerá la misma ruta que tomó Liut en 1920 como un homenaje a su trayectoria.

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El recorrido lo hará Miranda a bordo de una aeronave Cessna 172 que fue bautizada como El Telégrafo 100 y que pertenece a una escuela de pilotos de Latacunga.

La avioneta es parte del Raid Aéreo Ecuatoriano o circuito aéreo que arrancó el domingo en Latacunga y que incluye el recorrido por diez ciudades del Ecuador en una semana.

El domingo despegaron de Latacunga, avanzaron a Esmeraldas y de ahí a Manta. El lunes llegaron a Guayaquil.

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Hoy a las 08:00 Miranda, quien va acompañado del instructor Jorge Panching y el fotógrafo Florent Trivalat, planea despegar del aeropuerto José Joaquín de Olmedo hacia Cuenca, donde los esperan varias autoridades y hasta familia del piloto extranjero para un homenaje.

Pero este recorrido no solo lo hace la aeronave de Miranda.

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Juan Rodríguez, otro piloto cuencano, también se unió a esta ruta con Liut, una avioneta modelo Fisher clásica para un tripulante que le tomó siete años construir a un costo de $ 35.000. Él compró las piezas y lo armó.

El aparato mide 5,15 metros de largo por 1,86 metros de alto y sus alas tienen 6,7 metros.

Es muy parecido al que usó el piloto extranjero hace 100 años, su hélice es de madera con tres palas y no cuenta con una cabina cerrada, de hecho Rodríguez debe usar unas gafas especiales y prefirió despegar la mañana del martes por las condiciones del clima, pues al ser una aeronave tan básica no cuenta con equipo especial y explican los pilotos que viajar sobre los Andes es mucho más complejo que hacerlo sobre zonas costeras.

Hasta el momento esta pequeña aeronave tiene alrededor de 40 horas de vuelo, pero es tan liviana que pesa la mitad de lo que pesa un carro promedio, unos 450 kilos, mientras que El Telégrafo 100 pesa unos 1.200 kilos.

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Miranda explicó ayer que para que Liut aterrice en Guayaquil debieron conseguir un permiso especial, pues en el aeropuerto local jamás había llegado una aeronave de esas características.

Mientras tanto, El Telégrafo 100 en los próximos días va a recorrer también ciudades del Oriente. El raid termina en Quito el 7 de noviembre, donde también participará Liut.

En total la aeronave pilotada por Miranda recorrerá unas 800 millas náuticas, es decir, unos 1.500 kilómetros. Son once horas de viaje aproximadamente. (I)