El rostro étnico de los habitantes de la urbe, según censo del INEC

En Guayaquil, el pueblo afro fue el único que creció en relación con las otras etnias que habitan en la ciudad, según el censo del 2010 del INEC. Los servicios básicos mejoraron. Remberto Jama junto a su familia en el barrio Nigeria, donde se asientan unas 1.400 familias afroecuatorianas. Imágenes de un pasado porteño que evoca la época de la ‘Pepa de Oro’, como parte de una investigación realizada por la Universidad de Pensilvania. Los tendales de cacao, el principal escenario.
En Guayaquil, el pueblo afro fue el único que creció en relación con las otras etnias que habitan en la ciudad, según el censo del 2010 del INEC. Los servicios básicos mejoraron.
En Guayaquil, el pueblo afro fue el único que creció en relación con las otras etnias que habitan en la ciudad, según el censo del 2010 del INEC. Los servicios básicos mejoraron.
Remberto Jama junto a su familia en el barrio Nigeria, donde se asientan unas 1.400 familias afroecuatorianas.
Remberto Jama junto a su familia en el barrio Nigeria, donde se asientan unas 1.400 familias afroecuatorianas.
Imágenes de un pasado porteño que evoca la época de la ‘Pepa de Oro’, como parte de una investigación realizada por la Universidad de Pensilvania. Los tendales de cacao, el principal escenario.
Imágenes de un pasado porteño que evoca la época de la ‘Pepa de Oro’, como parte de una investigación realizada por la Universidad de Pensilvania. Los tendales de cacao, el principal escenario.
2 de Octubre, 2011
2 Oct 2011

Daysi Vivero Ramírez llegó a los 13 años a Guayaquil desde su natal Esmeraldas. Ella vino con una familia que le dio trabajo en una casa de la ciudadela Urdesa. A los 18 años decidió formar su hogar en el sector del Cristo del Consuelo. Con el pasar del tiempo la difícil situación económica la llevó a retornar a su lugar de origen.

No obstante, el buen trato que recibió de esta ciudad la motivó a regresar. Esta vez fue para quedarse.

Es así como volvió al Cristo del Consuelo, donde se asienta una gran colonia de afroecuatorianos. Sin embargo, su aspiración de tener casa propia la movilizó en 1987 a la isla Trinitaria, donde se situó, junto con centenares de familias de raza negra y fundaron la cooperativa Nigeria.

El tiempo se encargó de que en los últimos 23 años lleguen familiares y conocidos suyos.

Así, Nigeria se convirtió –como dice Vivero- “en la capital de los afroecuatorianos en Guayaquil”, pues allí habitan unas 1.400 familias de esa raza, según la Agrupación Afroecuatoriana de Mujeres Progresistas, que desarrolla proyectos comunitarios con el Municipio.

Ese intenso movimiento migratorio del pueblo afro se reflejó en las estadísticas, pues la colonia negra es la única que creció en Guayaquil en la última década, según la encuesta realizada el año pasado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

En el 2001, la población guayaquileña era de 2’042.109 habitantes que incluía a 60.891 personas que se autoidentificaron como negros. Ahora la urbe cuenta con 2’350.915 personas, de las cuales 166.869 dijeron ser afrodescendientes, es decir crecieron en un promedio de 10.579 personas por año.

No obstante, en la ciudad, que tradicionalmente se caracterizó por acoger a naturales de las distintas regiones del país, el censo del INEC revela que disminuyeron, aunque no dramáticamente, las otras etnias que componen su población.

La encuesta indica, por ejemplo, que el porcentaje de la población que se autodefine como indígena cayó de 1,40% que tenía en el 2001 al 1,37% en el 2010; asimismo, los que se consideran mulatos pasaron del 4,72% al 3,77%.

Los blancos, quienes hace una década representaban un 18,61%, ahora están en el 11,40%; incluso los mestizos que continúan como la población mayoritaria pasaron del 71,64% al 70,79%.

Para el sociólogo Andrés Espinoza, los datos del censo reflejan el intenso movimiento migratorio que se generó en los últimos años desde Esmeraldas a Guayaquil, motivado especialmente por anhelos de mejorar su situación económica y por huir de un problema de abandono e inseguridad que se vive en el sector de la frontera norte con Colombia, dominada por grupos armados irregulares que mantienen un conflicto con el Estado del vecino país.

Asimismo, el pueblo afro escogió a Guayaquil como su principal destino por factores climáticos y por ser una ciudad, cuya mayor actividad económica es el comercio, señala Vivero, quien es vicepresidenta de la Federación de Mujeres Negras del Guayas.

Esta lectura coincide con la vivencia de Remberto Jama Mina, quien señala que arribó a Guayaquil desde el fronterizo cantón de San Lorenzo buscando mejores días para su familia compuesta por nueve hijos. Actualmente reside en Nigeria.

“Conozco a hermanos que se vinieron (a Guayaquil) porque tenían miedo de la gente peligrosa que andaba por el campo”, dice Jama con el acento característico del pueblo afroecuatoriano.

La población afrodescendiente, según registros de la Dirección de Terrenos del Municipio de Guayaquil, se concentra básicamente en zonas como Cristo del Consuelo, Esmeraldas Chiquita, Nigeria y Eloy Alfaro (sur), cooperativas Mélida y Sergio Toral (noroeste) y en la parroquia urbana Febres Cordero (oeste de la ciudad).

Para el sociólogo Rubén Aroca, del Sistema de Investigación y Desarrollo de la Universidad Católica de Guayaquil, los porcentajes mostrados por el INEC, más que reflejar los rasgos étnicos de los guayaquileños, respondieron más bien a una lógica de autoidentificación en base a rasgos culturales y costumbres.

En cambio, en el 2001 se anotó el rasgo étnico de acuerdo con la consideración del censador, explica Aroca.

Por ello considera que el descenso en el porcentaje de blancos en Guayaquil tiene como consecuencia que los pobladores, a diferencia del 2001, hicieron un reconocimiento de su identidad de mestizos.

A esto, Espinoza suma el hecho de que muchas de las personas que en el anterior censo se consideraron blancas y que vivían en Guayaquil ahora residen en el sector de La Puntilla, en el cantón Samborondón.

Esta migración a Samborondón, según José Centeno, presidente de la Cámara de la Construcción de Guayaquil, se dio en gran medida por temas de seguridad ciudadana.

La aceptación de sus orígenes, añade Aroca, también se refleja en el reconocimiento de ciertos guayaquileños a sus raíces montubias. En el censo 2001 no se hizo esta consideración y en la encuesta del 2010 se reveló que entre los habitantes hay 116.629 montubios.

“Yo vine hace 22 años desde Daule y me considero un montubio orgulloso de ser del campo”, dice Francisco Alvarado, quien labora de guardia en una ciudadela privada del norte de Guayaquil.

Aroca aclara que el montubio no es considerado una etnia, sino más bien es un reconocimiento cultural del hombre del campo de la costa.

El mayor porcentaje de personas que se autodefinió como montubia se asienta en las provincias de Los Ríos y Manabí. A nivel nacional 1’070.728 personas dijeron pertenecer a este grupo poblacional. Este resultado equivale al 7,4% de la población ecuatoriana.

Sin embargo, lo contrario sucede con la población indígena que vive en la ciudad, que cuando reside por años en la ciudad luego opta por autoidentificarse como mestizo.

Ángel Pilco, comerciante del sector de Pedro Pablo Gómez, dice que conoce casos de hijos de migrantes de Chimborazo que dicen ser mestizos por haber nacido en Guayaquil.

Incluso esta realidad que se registra en todo el país preocupa a Silverio Chisaguano, director de la Comisión Nacional de Estadística de los Pueblos Indígenas, Afroecuatorianos y Montubios (Conepia), que pide más trabajo con las bases a la dirigencia indígena para que el nativo se sienta orgulloso de sus raíces.

Edades y economía
Asimismo, el último censo señala que la población guayaquileña es joven. El dato estadístico indica que de 0 a 12 años representan el 24,96%; de 13 a 20 años, el 14,86%; de 21 a 40 años son 34,35%; de 41 a 60 años, es el 19,9%; y el restante de 61 hasta los 115 años es el 5,93%.

En lo económico, el informe señala que el 57,43% de los negocios se dedican al comercio, mientras que el 34,4% trabaja en la oferta de servicios y las empresas de manufactura representan el 8,02%.

El rostro étnico de los habitantes de la urbe, según censo del INEC
Gran Guayaquil
2011-10-01T15:36:32-05:00
En Guayaquil, que el próximo domingo cumple 191 años de independencia, el pueblo afroecuatoriano es el único que creció en relación con el censo del 2001.
El Universo

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