El muy recordado cine Juan Pueblo

He aquí la ciudad ardiente, la ciudad elástica y alegre, la ciudad exótica del trópico. Guayaquil es una ciudad abierta al sol y a los vientos.Enrique Gil Gilbert (1912-1973), escritor y novelista guayaquileño

Fue parte de los cines de barrio que siempre tuvo numerosa concurrencia, igual que el Apolo, Central, Ecuador, Fénix, Porteño, Olimpia, Victoria, Azteca, Paraíso, Guayas y otros que funcionaron poco más allá de la segunda mitad del siglo XX. Se inauguró en 1955 en Gómez Rendón y Abel Castillo.

Esta sala disponía de una sola localidad, el ‘lunetario’, con largas bancas de madera que se abarrotaban los sábados y domingos, cuando las familias iban a mirar las películas mexicanas de acción, drama y comedia, que en esa época competían con las de Hollywood.

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En la pantalla del Juan Pueblo, chicos y grandes se divertían con los filmes de Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, Lucha Villa, Luis y Antonio Aguilar, Tin Tan, Viruta y Capulina y más figuras de la cinematografía azteca, mientras los ventiladores de la sala trataban de vencer el calor que sofocaba a los asistentes, que como último recurso se sacaban la camisa para disimular la molestia.

Después de permanecer varios lustros en su ubicación inicial, el Juan Pueblo cedió sus instalaciones para el Central (1975), que dejó su primer edificio de 10 de Agosto y 6 de Marzo. Muchos porteños evocan la popular sala por la distracción que brindaba y la oportunidad de saborear la chicha resbaladera, los bollos y otras típicas preparaciones al finalizar cada función.

Germán Arteta Vargas