A partir del lunes 1, usted podrá subir a la Torre Morisca

A partir del lunes 1, usted podrá subir a la Torre Morisca
A partir del lunes 1, usted podrá subir a la Torre Morisca
La firma mexicana Relojes Olvera intervino, a un costo de 8.000 dólares, el reloj público instalado en la Torre Morisca. Martín Herrera
28 de Junio, 2013
28 Jun 2013

Guayaquil recobra una joya urbana. Su añejo reloj londinense, que data de 1842, volvió a marcar la hora y a partir del lunes próximo se oirán otra vez sus campanadas en lo alto de la Torre Morisca, en el malecón Simón Bolívar. A las 07:00 retumbarán los siete golpes correspondientes a esa hora y ello marcará el reestreno de la máquina después de 120 años de desuso por averías.

De manera mecánica, cada hora, un martillo golpeará la campana hecha de acero forjado y bronce. El sonido se podrá escuchar a lo largo del malecón y percibirse hasta la calle Chile o Chimborazo, pues los edificios del casco comercial bloquearán la onda sonora.

La Torre Morisca, de alrededor de 30 metros de altura, se erige en la intersección de la calle 10 de Agosto, diagonal al Municipio. Hasta ayer se exhibía un cartel que advertía a turistas de la prohibición de subir a ella, pero con la reparación del reloj, que tiene caras hacia los cuatro puntos cardinales, los visitantes podrán acceder hasta el segundo nivel desde donde son visibles el péndulo y la máquina.

El historiador Melvin Hoyos, director municipal de Cultura y Promoción Cívica, dijo que con la restricción evitan que los visitantes toquen accidentalmente los componentes de la máquina y tiendan a descalibrarla. “La intervención de la firma mexicana Relojes Olvera dejó al reloj como si lo hubiesen construido ayer”, destacó Hoyos.

En su inauguración, el 9 de octubre de 1842, el reloj fue instalado en la torre de la Casa del Cabildo. Luego, en 1907, fue trasladado al Mercado de la Orilla, como se conocía al Mercado Sur, hoy Palacio de Cristal.

En la Torre Morisca permanece desde 1930 y se espera que el sistema esté operativo por lago tiempo; no requiere mantenimiento riguroso.

La construcción de la torre se dio con el aporte económico de la colonia española. Entonces, Guayaquil recibió regalos de comunidades foráneas, como la china, que obsequió el monumento al jabalí, reseña Hoyos.

 

Reloj público: Más datos
Sin segundero
El reloj público no cuenta con manecilla para marcar los segundos.

Costo
El sistema pudo haber costado alrededor de 1.500 pesos. Según el Municipio, Manuel Antonio de Luzarraga concedió un préstamo al Municipio para costear parte de su compra.

Venta
La Torre Morisca, en la que está el reloj público de Guayaquil, fue constantemente puesta en venta por cuenteros. Una la propició Sigifredo Dante Reyes, el recordado Cuentero de Muisne, que se presentó ante incautos extranjeros como dueño de la edificación.

 

A partir del lunes 1, usted podrá subir a la Torre Morisca
Gran Guayaquil
2013-06-30T12:48:59-05:00
Campanadas sonarán a partir de las 07:00 y serán audibles en el sector del malecón.
El Universo