Los campesinos del caso La Majadita, que sufrieron una estafa masiva por efecto de un crédito bancario no recibido, se reunieron en el centro de Guayaquil para exigir una reparación integral por daños y perjuicios.

En las calles Pichincha y 9 de Octubre, los manifestantes expusieron que por diez años han sido señalado como deudores y que ello les ha impedido el acceso a créditos en casas comerciales o en otras unidades financieras.

En el 2010, una asociación de agricultores gestionó un préstamo en el ya desaparecido Banco de Fomento (hoy BanEcuador), el cual fue aprobado pero cuyo monto no recibieron porque fue desviado a un tercero.

Según Daniel Chiqui, abogado de los campesinos, la persona que recibió el dinero fue el gerente del banco y que está prófugo. Dijo que esperan una reparación de la institución en la audiencia que empezaba a las 10:00 en una sala de la Corte Constitucional, en Quito.

El grupo iba a seguir la diligencia via Zoom en una sala de la Defensoría del Pueblo.

Una perjudicada dijo que 250 campesinos debían recibir $19 000, que hoy registran deudas de $44 000 por intereses.

El abogado Chiqui subrayó que en un audiencia anterior, el grupo fue declarado no deudor.

El monto del préstamo fue de $4 831 750. (I)