Vestido con un traje café que le llegaba a los pies y cubierta la cabeza, Frederick Espinoza, de 10 años, emuló ayer a san José en la posada navideña que anualmente organiza la iglesia Catedral para representar el nacimiento del salvador, que los católicos recuerdan este 25.
“A mí me gustaría que no hubiera tanta maldad en el mundo como hay en estos años, que roban y matan”, dijo el menor al ser consultado sobre cuál es su deseo para esta Navidad, marcada por el año de la fe que proclamó el papa Benedicto XVI en octubre pasado.
Publicidad
Espinoza esperaba en la Catedral junto a 10 compañeros más de la escuela particular Hogar de Betania, que vistieron los trajes de los reyes magos y de pastores, el momento de salir hacia la Biblioteca Municipal, en 10 de Agosto entre Pedro Carbo y Chile.
La de ayer fue la segunda participación de Espinoza en posadas navideñas; y la primera, como san José, pues el año anterior representó a Gaspar, uno de los tres Reyes Magos.
Publicidad
A las 12:00 salieron los pequeños de 9 y 10 años hacia la Biblioteca, acompañados por el padre Rómulo Aguilar, rector de la Catedral; maestras de la escuela y cuatro integrantes del coro de este templo.
“Belén, campanas de Belén/ que los ángeles tocan/ que nuevas nos traen”, corearon los pequeños acompañados por el sonido de las panderetas.
“Deseo tener alegría y paz”, comentó Ariana Zambrano, de 10 años, quien vistió un atuendo color blanco representando a la Virgen María.
A las 10:10, los menores llegaron al umbral de la puerta de ingreso a la Biblioteca, donde entonaron el tradicional tema de las posadas de la autoría del fallecido padre Hugo Vásquez.
“Les pido posada por amor de Dios. Mi esposa está encinta, somos ella y yo”, corearon los niños.
Allí fueron recibidos por Nancy Palacios, quien –después de seguir el libreto de los versos– invitó a los peregrinos a pasar.
Posteriormente, funcionarios de la Biblioteca y los pequeños rezaron y pidieron por los países que sufren la guerra, los enfermos y porque la alegría de la Navidad llene a la humanidad.
Las posadas que se iniciaron el pasado sábado con la novena de Navidad se replican en varios sitios de la ciudad.
En la iglesia Cristo Rey, en la 39 y Colombia, la noche del último sábado, unas 20 personas entre adultos y niños disfrazados visitaron la casa de la familia Navas Mayorga, en la 30 y Portete. Por primera vez los hermanos David, Ariana y Leslie Navas participaron en una posada, vestidos como san José, un ángel y una feligrés.
“He practicado mucho para poder estar en el nacimiento del Niño Jesús”, citó Leslie.
Jéssica Mayorga, madre de los tres pequeños, señaló que este año se vinculó más con la iglesia porque Leslie se está preparando para recibir la primera comunión. El gasto en los trajes fue mínimo, su suegra los confeccionó en una semana.
En tanto, desde el santuario de Nuestra Señora de la Alborada, situado en la av. Rodolfo Baquerizo Nazur, otro grupo de adultos y niños salió hacia un pequeño parque de la décimo segunda etapa de la Alborada. Allí unos 30 moradores esperaban la llegada de los peregrinos para rezar y cantar villancicos, al pie de un nacimiento.
Patricia Amat, quien colabora con las actividades de la iglesia desde hace siete años, señaló que con las posadas se busca fomentar en los más pequeños y recuperar en los adultos los valores de la época como la solidaridad, el amor al prójimo, pero sobre todo la humildad.
“La Navidad no es solamente juguetes, ropa o caramelos, sino la venida del Señor”, comentó la mujer.