Atrás y delante de las cámaras

Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula. Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula. Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
Ángela, en una de las escenas de la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, donde hace el papel de Paula.
21 de Junio, 2012
21 Jun 2012

Paula es el personaje que coprotagoniza Ángela Peñaherrera en la película guayaquileña Sin otoño, sin primavera, que se estrenará en octubre del 2012.

Tiene 27 años y su hoja de vida se define en una palabra: arte. Empezando con el nombre que le pusieron, su mamá María Inés, quien de dedicó al ballet, escogió Ángela Isadora “porque Isadora Duncan fue la creadora de la danza moderna y una mujer superrevolucionaria. Yo leí su autobiografía”, expresa Ángela.

Mientras que su papá, Fabián, es fotógrafo profesional. Cuando era pequeña, de 12 años, lo ayudaba a revelar las fotos en un cuarto oscuro con químicos. “Yo hacía todo el trabajo de laboratorio con las fotografías. Por eso, creo, tuve un vínculo con mi papá”, agrega.

Ángela es la mayor de cuatro hermanos. Asegura que en su adolescencia fue una persona indecisa. Hasta los 11 años vivió en Guayaquil. De ahí, se fue a Pifo, en Quito. “Era full naturaleza, era una casa en medio de montón de árboles. Pasé mi niñez montando bicicleta, yendo a la laguna y haciendo casas de árbol”, cuenta ella.

Luego se trasladaron para Tumbaco. Aquí estudió en un colegio bajo la metodología Montessori. “Esta metodología dejaba que el niño haga lo que le dé la gana, pero a la vez hizo que yo bajara de nivel académico”, explica.

A sus 16 años decidió irse a estudiar la secundaria a los Estados Unidos, y allá “era bien, bien, bien nerd”, dice. Después de tres años regresó a Guayaquil, en el 2004. Ahora estudia producción audiovisual en la UEES (km 2,5), carrera que terminará el próximo año.

Su cultura favorita es la japonesa. Por eso aprendió el idioma y entrenó karate. En la universidad ganó una beca completa para ir a Japón, pero por falta de recursos no pudo acceder a esta. “Fue una de mis grandes frustraciones”, dice.

Ángela hace algo peculiar en su vida: no usa carro sino bicicleta para ir de su casa al trabajo y del trabajo a la universidad. Así, dice ella, colabora con el medio ambiente y evita el tráfico. “Una de las reglas para mí es que nunca salgo sin casco y pasadas las 17:00 nunca salgo sin luces”. Dice que lleva dos mudas de ropa para cambiarse.

Otra faceta
Ángela fue una de las primeras fundadoras de la conocida banda The Cassettes, aunque recién hace dos meses decidieron separarse para seguir cada una con sus metas personales. “Dijimos que algún momento sí sería chévere volvernos a reunir y tocar”, afirma.

Cuenta que de pequeña su papá los despertaba con música. “Tenía los superparlantes con los superamplificadores de ese tiempo y ponía la música a full volumen, tipo Elvis Presley, y también bastante rock & roll del viejo”.

En su último año en EE.UU., su primo Paul le prestó el carro, “iba al colegio y dije: voy a poner un poco de música y era el primer CD de Ramones, fue como que mi cabeza se abrió. No sé ni cómo describir ese momento”, comenta.

Ya estando en Guayaquil, fue su mismo primo quien le enseñó a tocar la guitarra, ahorró dinero y se compró la suya. También aprendió viendo videos en internet y escuchando canciones. Su primer concierto fue frente a una comunidad cristiana tocando canciones religiosas en versión rock.

A The Cassettes llegó en el 2007. Ella era la bajista, mientras que su hermano Aurelio la ayudó en la batería solo en los primeros conciertos. Ya luego, en el 2011, se convirtió en una banda de solo mujeres.

En acción
“Me gusta bastante la producción”, dice sobre lo que hace.

Hizo el casting de la película Sin otoño, sin primavera porque su hermana le avisó. “Pasó el tiempo y luego de casi un año me llamaron. Fui y me explicaron lo que tenía que hacer. Me dijeron: regresa mañana que te vamos a dar el guion”, cuenta ella, quien fue la primera actriz en ser escogida.

Su papel es hacer de Paula, una joven que busca el significado de la felicidad. “A veces era fácil hacerlo (el personaje). Paula no dice mucho, ella más proyecta con gestos”, opina, y resalta el trabajo profesional del director Iván Mora. Esta se estrenará en octubre de este año. El tráiler está en el sitio web YouTube: www.youtube.com/watch?v=1UPz8GrWj00.

Ángela aspira a terminar su carrera el próximo año y luego hacer un masterado en Inglaterra.

Dicen de ella
“Es una excelente persona, amiga y trabajadora full. Persona seria y dedicada. Estoy orgullosa y muero por verla en la película”.
Gabriela Goya
Amiga de Ángela por la banda

Atrás y delante de las cámaras
Gran Guayaquil
2012-06-21T04:18:31-05:00
Estudia producción audiovisual en la UEES. Desde los 12 años ayudaba a su padre en la fotografía. En el 2007 fue una de las fundadoras de la banda The Cassettes, y en octubre se estrenará como actriz en la película Sin otoño, sin primavera. 
El Universo