‘Quiero llegar a ser la presidenta del país’
Tiene una voz suave, usa brackes, es de baja estatura y cabello oscuro, y denota gran seguridad sobre lo que habla. Así es Claudia Adriana Hidalgo Molina, estudiante de segundo de bachillerato y presidenta del gobierno estudiantil del colegio Ecomundo, y moradora de Samanes.
“Para desempeñar este rol hace falta tener mucho liderazgo, porque es una actividad en la que nosotros debemos de organizar diversas actividades durante todo el año lectivo. Por eso nos debe de gustar”, dice Claudia.
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En su caso, su lista tuvo que competir con tres más. Sin embargo, al final y gracias al apoyo de sus compañeros alcanzó el cargo.
“Siempre me ha gustado ser líder, además de que me gusta el colegio en el que estoy, y es un honor para mí representar a todos los chicos que me eligieron”.
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Añade que una de las promesas de campaña que hizo que ganara fue la creación del horario de tareas para la secundaria, para que los profesores no recargaran los deberes en un mismo día, sino que consideren repartirlos entre las demás horas que tienen en la semana, a fin de que los jóvenes puedan combinar mejor los estudios con sus actividades recreativas.
Se considera una chica alegre y con muchas expectativas para su futuro. “Quiero ser una persona de éxito, no solo se trata de dinero, sino que yo me sienta bien con lo que hago. Además, voy a estudiar leyes y diplomacia, aún estoy viendo dónde, pero deseo hacerlo en otro país”, señala con una sonrisa. Añade que piensa ser presidenta de este país.
Una muestra de su pasión por el liderazgo ocurrió hace dos años, ya que ella fue la jefa de campaña de una candidata, cuando estaba en décimo de básico.
Ella recién tiene dos semanas como presidenta y afirma que lo que busca, junto con sus compañeros del gobierno estudiantil, es trabajar por el bienestar y derechos de los estudiantes de su colegio.
Algunos de sus amigos tienden a molestarla cada vez que ella les dice algo. “Me dicen que porque soy presidenta los quiero mandar”, indica.
‘Ser dirigente estudiantil me llevó a ser más responsable’
Johana Jaramillo jamás se imaginó que mientras cursaba el primero de bachillerato en el colegio Provincia de Bolívar iba a asumir la responsabilidad de ser presidenta.
Tímida y responsable, pero con un carácter fuerte, son varios de los rasgos que destacan en Johana.
“Jamás imaginé que podía quedar presidenta, ya que había compañeros de otros cursos mayores. Entre todos los alcaldes de curso me eligieron, aunque yo quería ser vicepresidenta”, confiesa Johana.
Lo más difícil hasta ahora es cumplir con cada uno de los planes de campaña ya que el colegio ha impedido realizar varias actividades programadas, como fue la instalación de música en los recreos y la adquisición de espejos para los baños.
“Ser presidenta me llevó a ser más responsable ya que tuve que organizar mi horario. A veces tenía demasiados deberes y debía quedarme hasta tarde en las reuniones del colegio”, expresa Johana, que considera que un líder debe mantener buenas notas.
Uno de sus logros desempeñándose en este cargo fue el de realizar una campaña de reciclaje en la cual lograron pintar varias bancas que se encontraban en mal estado.
Ser presidenta de más de 2.000 estudiantes no es nada fácil, señala Johana, ya que al principio le costaba hablar con todos sus compañeros pero poco a poco fue desenvolviéndose mejor y superando sus temores. Ella debe velar por los derechos de sus compañeros en las tres secciones con las que cuenta la institución (matutina, vespertina y nocturna). También recuerda haber recibido la felicitación de su familia que la apoyó en esta nueva faceta.
“Siempre tuve la incertidumbre de saber si podría con este puesto, pero al final creo que fue una prueba”. Johana entregará su cargo en los próximos meses pero dice que seguirá en la tarea de ayudar a sus compañeros.
‘Siempre tengo la idea de que debo ayudar a las personas’
Vivaz, elocuente y extravertida son algunas de las características que destacan en María Martha Amado al tratar con sus compañeros. A pesar de ser la vicepresidenta del plantel le tocó asumir un rol protagónico, antes de la graduación de la presidenta. “El año pasado mi compañera de sexto curso necesitaba a alguien que la acompañe en la lista, debido a que yo tenía buenas notas y soy aplicada me propuso el cargo”, recuerda María, quien actualmente se encuentra cursando su último año.
Esta no es la primera vez que tiene que velar por sus amigos, ya que en varias ocasiones ha sido presidenta de aula.
Estar en este cargo le permite colaborar con sus compañeros, ya sea dándoles un consejo o hablando con los profesores para que tengan la oportunidad de recuperar alguna nota perdida y salvar el año.
María confiesa que nunca esperaba ganar porque había alumnos que hablaban mejor que ella. Además, confiesa que era demasiado tímida y que por obligación le ha tocado dejar esa faceta.
“Luego de que se fue la presidenta me tocó asumir ese papel y he estado en varios reconocimientos y homenajes en representación de todos mis compañeros”, explica María que se prepara a dejar su cargo en junio.
Al ser hija única, por parte de madre, ha encontrado en su colegio el espacio para desarrollarse y fortalecerse en el ámbito académico y social.
Conocer los problemas de algunos de sus compañeros y devolverle el protagonismo en los actos sociales a los alumnos ha sido parte de su contribución a la institución.
En el futuro piensa estudiar la carrera de medicina. “Siempre tengo la idea de que debo ayudar a las personas y para mí sería genial tener dinero para construir un hogar donde las personas puedan ir”, añade María.
‘Dos de mis promesas de campaña ya se han cumplido
Ella no pensaba ser líder de los estudiantes de su colegio, el Tecnológico Provincia de Tungurahua, ubicado en Sauces II, pero debido a que sus condiscípulos la animaron, se convirtió en la mandamás de sus compañeros.
“Llamaron a todos los presidentes de los paralelos de segundo de bachillerato para escoger a los candidatos a presidentes del gobierno estudiantil. Al final quedaron dos listas, y en una yo fui la elegida y gané”, comenta Iralda Michelle Valladares Monserrate, de 17 años, quien ha sido la presidenta desde junio del 2011, y está próxima a entregar ese rol a su predecesora en el mes de junio.
Para ella, el estar en este cargo ha sido toda una experiencia, pues ha sentido el apoyo de sus compañeras. En su colegio solo hay señoritas, con excepción de octavo básico.
Se considera una chica alegre y muy amiguera, le es fácil acercarse y conversar con las demás estudiantes y autoridades.
“En mi campaña tuvimos tres promesas: arreglar los baños, pintar las aulas y poner ventiladores en cada una. De ellas las dos primeras ya están cumplidas gracias al esfuerzo de todas, y el último está en proceso”, señala.
Añade que si bien nunca le llamó la atención estar al frente de un grupo, es de las que piensan que todos debemos participar en las cosas que nos hagan bien, y como estudiante lo correcto era aceptar esa postulación, designada por sus compañeros, y desempeñar el rol de líder del gobierno estudiantil de su colegio de la mejor manera posible. Además de que sus notas eran de las mejores del plantel.
Por su cargo, sus amigas le suelen hacer bromas diciéndole: “ya, porque eres presidenta”, cada vez que conversa con ellas.
Iralda Michelle piensa seguir la carrera de comercio exterior en la universidad, y desarrollarse de la mejor manera como persona y como profesional.
Elecciones
Los colegios particulares eligen los gobiernos estudiantiles por votación de todo el alumnado. Mientras que en los fiscales, los alcaldes de cada curso tienen la tarea de designarlos.