¿sueña despierto? o ¿se distrae fácilmente? El bajo rendimiento en el colegio puede ser una alerta de un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), síndrome con base neurológico, con fuerte componente genético, que no permite al niño concentrarse en sus responsabilidades, aunque en realidad, puede afectar a cualquier edad.
“Últimamente los chicos tienen malos hábitos de estudios, no hay un horario ni una organización, dejan los estudios a un lado por la tecnología”, explica Alexandra Ortega, psicóloga clínica y orientadora del colegio San Judas Tadeo, ubicado en la Alborada.
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En aquel colegio estudian alrededor de 220 estudiantes. “Por eso al detectar síntomas parecidos contactamos enseguida con los padres”, sostiene la psicóloga, que trabaja el tema con un diálogo permanente con el estudiante y su familia, aunque el problema continúa porque en algunos casos “los padres nunca tienen tiempo, tienen que trabajar y los chicos quedan a la responsabilidad de terceros”, dice.
Pero el desinterés o la irritabilidad, causa del bajo rendimiento, pueden ser factores de un problema emocional, que en su mayoría son causas familiares.
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“O se crean en la cabeza que tienen hiperactividad como excusa para las actitudes que toman, pero al realizarles las pruebas, no tienen los síntomas”, explica Brenda Aranda, orientadora del Colegio Antares, también ubicados en la Alborada.
Las orientadoras de ambos colegios sostienen que los casos son tratados en los centros educativos pero los padres deben solicitar ayuda privada de neurólogos o psicopedagogos para mejorar y evolucionar la actitud de sus hijos.
Recomiendan, además, recreaciones al aire libre, como deportes, para evitar el tiempo de los jóvenes en TV, internet o videojuegos.
“ A mi hijo lo he ido controlando poco a poco, ahora tiene once años y trato de ayudarlo, aunque llego muy tarde a casa”.
Alexandra San Lucas
42 años, madre de familia.