Seis meses de revivir recuerdos y añorar el pasado. Para ello se formó el Trío Fulminante, para cantar al olvido; Israel Maldonado, de 33 años, vino de Estados Unidos con la idea de crear un grupo de pasillos, y no dudó ni un minuto cuando llamó a Francisco Savinovich (de 34) y Stanley Parker (de 32), amigos del colegio Javier y vecinos de Los Ceibos, para formar este trío que está de moda en la ciudad.

El nombre del trío tenía la intención de causar impacto en sus seguidores, por ello el fulminante. Tu y yo, Esposa, Mi ideal, A solas, Como si fuera un niño, Cantares del alma y Anhelos son parte del disco promocional que sacaron en abril, llamado Festival del pasillo romántico, tiene un costo de $ 10, pero primero sacaron uno pirata y casero que costaba $ 5.

Publicidad

Israel, cantante; Francisco, encargado de recitar; y Stanley, en los coros, jamás pensaron que pegarían tanto con los pasillos. Sus influencias cuando eran más chicos eran grupos de rock, pero los tres están de acuerdo que cuando se crece y se es mayor los gustos cambian. Los tres quieren que la gente no pierda este género musical tan popular en Ecuador.

En sus inicios hacían rock, Stanley pertenecía a una banda que se llamó Ave; Francisco, a Pintados en la pared; e Israel a, Marca Registrada y Guayaquil City Band, todos estos grupos cuando estaban en el colegio o universidad.

Publicidad

Presentaciones
Se han presentado en el Hostal Manso, pero en el Teatro Centro de Arte cantaron para 850 personas en un tributo que hicieron para el Ruiseñor de América, Julio Jaramillo. Se sienten muy agradecidos con la gente guayaquileña, pues la acogida ha sido buena.

Ahora están preparando una canción inédita llamada Que Dios te dé el doble de lo que me deseas, aún no tienen la letra entera para la canción, pero el título ya lo puso Israel, pues sus compañeros opinan que es el creativo del grupo.

Lo que más les gusta de ser artistas a ellos es que las personas se saben todas las canciones y corean con ellos sus éxitos.

El grupo se deja guiar siempre por metas, Israel es el encargado de plantearlas y entre los tres las vuelven realidad, “es una manera de comprometernos con el trío”, comenta el vocalista, quien habla de la necesidad de crear cultura en los habitantes del puerto.

Stanley, quien es profesor particular de música; Israel, productor de televisión también de forma particular; y Francisco, requintista y dedicado siempre a la música nacional, quieren llegar con sus temas a todos los rincones guayaquileños, pues entre realidad y bromas han decidido ser una especie de lagarteros contemporáneos, esos que van de puerta en puerta tocándole al amor, a las tristezas y a la vida.