Con unas fotografías en sus manos, Vanessa Mero pedía ayer entre sollozos la presencia de Ney Muñoz Vélez, padre de su hija Vanessa Mero, de 2 años, una de las víctimas del choque entre dos buses de Coactur ocurrido el pasado miércoles, entre los cantones Isidro Ayora y Pedro Carbo, en la vía Guayaquil-Portoviejo.

“Pido, por favor, que el padre de mi hija se acerque al hospital para poder darle fuerzas para vivir”, dijo entre sollozos la mujer, quien permanece cerca de la sala de Cuidados Intensivos del hospital Roberto Gilbert, pues el estado de la infante es crítico, según los médicos.

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“Mi hija está sedada, yo sé que ella me escucha cuando le hablo”, dijo Mero sobre la menor que fue víctima del choque que dejó como saldo 16 muertos y 45 heridos.

Por estar pendiente de la salud de su hija, la mujer no pudo asistir al sepelio de sus padres, José Mero Cevallos y Santa Cevallos Plaza, quienes viajaban junto con la menor y fallecieron en el accidente.

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Mero recordó que la noche del pasado jueves le pedía a Dios que su hija mejorara, mientras sus padres eran enterrados en el cantón El Empalme (Guayas), debido a que sus familiares son pobres y allá les ofrecieron sepultarlos, pues no tenían dinero para enterrarlos en Guayaquil.

“Los cuerpos de mis padres estaban pudriéndose, más el de mi padre, y como un familiar nos dijo que los podían enterrar allá (El Empalme), mis hermanos se los llevaron”, expresó.

Mientras que ayer Rafael Pinargote Ramos, de 12 años, quien se recupera en la sala de Traumatología del hospital Francisco de Ycaza Bustamante, lloraba sin parar al conocer a través de su hermano Hugo sobre la muerte de sus padres, Héctor Pinargote e Isidra Ramos, en el mismo accidente.

El día del suceso la pareja pretendía llegar a Guayaquil desde Manta para realizar un chequeó médico a su hijo Rafael.

“Más que el dolor físico que siento, me duele más la muerte de mis padres porque los vi morir”, contó Hugo.

En el hospital Luis Vernaza, Manuel García, Pedro Pizarra y Rolando Baque son los heridos de mayor gravedad.

En tanto que en la ciudad de Manta, Manabí, los esposos Héctor Pinargote Loor e Isidra Ramos Cuzme fueron enterrados en el cementerio de Marbella, en bóvedas prestadas por la Asociación de Comerciantes Minoristas de la calle 114 de la parroquia Tarqui de Manta.

Ángel López, miembro de la asociación, señaló que ante la pobreza de esta familia ellos decidieron prestar dos nichos para que ahí pudieran sepultar los cuerpos y que a futuro sean reubicados en fosas de la familia.

Cobertura

Víctor Jiménez, director ejecutivo de la Comisión Interinstitucional de Educación, Seguridad y Prevención Vial (Covial), informó que los gastos médicos de los heridos serán cubiertos por el SOAT hasta 2.500 dólares y que en el caso de que la cobertura supere dicha cantidad, el Ministerio de Salud cubrirá lo demás hasta que recuperen su salud.

Indemnización

Las personas que podrían perder partes de su cuerpo producto del accidente serán indemnizadas con un monto máximo de 3.000 dólares, informó Víctor Jiménez, director de la Covial. Además manifestó que los heridos que queden con incapacidad para laborar tienen el derecho de demandar y de exigir que sus daños sean resarcidos por parte de Coactur.